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Fotos para decir Conchetumadre {{Continuación 2017/06/12}}
Edward Mordrake, el hombre que nació con una segunda cara en la parte de atrás de su cabeza, alrededor de 1890.
Aunque no podía hablar, la segunda cara era capaz de reír, llorar y hacer ruidos extraños sin el control de Edward. Al parecer, le rogó a los médicos que le eliminara su "Cara de demonio" alegando que le susurró por la noche, pero ningún médico lo haría. Se suicidó a la edad de 23. Años.
Ya no recordaba la última vez que vi una lagartija en zona urbana. Con el auge de la urbanización y la explosión demográfica todos esos animales que pudimos apreciar en nuestra infancia como seres del cotidiano, ahora parecen quimeras de un pasado que parecía más humano y conectado con nuestro entorno.
Hoy me encontraba en una casa familiar, allí donde recordé que hace más de 10 años había visto la última lagartija de la que tengo memoria. Y ahí estaba él, una lagartija macho de buen tamaño (cerca de 12 cm de longitud). Puta, que lindo fue todo lo que evocó su aparición
Se quedó bastante rato en el jardín; lo refresqué porque hoy calor era abrasador, y luego le saqué un par de fotos. Por suerte tenía a mano mi libreta y bien a la rápida intente escalar en centímetros.
El amigo se veía algo cansado, así que luego de su prolongada visita lo dejé en una rama de árbol lejos del alcance de los gatos.
Ya no recordaba la última vez que vi una lagartija en zona urbana. Con el auge de la urbanización y la explosión demográfica todos esos animales que pudimos apreciar en nuestra infancia como seres del cotidiano, ahora parecen quimeras de un pasado que parecía más humano y conectado con nuestro entorno.
Hoy me encontraba en una casa familiar, allí donde recordé que hace más de 10 años había visto la última lagartija de la que tengo memoria. Y ahí estaba él, una lagartija macho de buen tamaño (cerca de 12 cm de longitud). Puta, que lindo fue todo lo que evocó su aparición
Se quedó bastante rato en el jardín; lo refresqué porque hoy calor era abrasador, y luego le saqué un par de fotos. Por suerte tenía a mano mi libreta y bien a la rápida intente escalar en centímetros.
El amigo se veía algo cansado, así que luego de su prolongada visita lo dejé en una rama de árbol lejos del alcance de los gatos.
Ya no recordaba la última vez que vi una lagartija en zona urbana. Con el auge de la urbanización y la explosión demográfica todos esos animales que pudimos apreciar en nuestra infancia como seres del cotidiano, ahora parecen quimeras de un pasado que parecía más humano y conectado con nuestro entorno.
Hoy me encontraba en una casa familiar, allí donde recordé que hace más de 10 años había visto la última lagartija de la que tengo memoria. Y ahí estaba él, una lagartija macho de buen tamaño (cerca de 12 cm de longitud). Puta, que lindo fue todo lo que evocó su aparición
Se quedó bastante rato en el jardín; lo refresqué porque hoy calor era abrasador, y luego le saqué un par de fotos. Por suerte tenía a mano mi libreta y bien a la rápida intente escalar en centímetros.
El amigo se veía algo cansado, así que luego de su prolongada visita lo dejé en una rama de árbol lejos del alcance de los gatos.
Edward Mordrake, el hombre que nació con una segunda cara en la parte de atrás de su cabeza, alrededor de 1890.
Aunque no podía hablar, la segunda cara era capaz de reír, llorar y hacer ruidos extraños sin el control de Edward. Al parecer, le rogó a los médicos que le eliminara su "Cara de demonio" alegando que le susurró por la noche, pero ningún médico lo haría. Se suicidó a la edad de 23. Años.
Este es Eugenio, lagartija que atrapé y lancé dentro de mi casa para que dejara todo limpio de arañas, moscas y zancudos. Él no molestaba y siempre andaba debajo de las camas y por detrás de los muebles, hasta que lo saqué y dejé en esta pandereta. Él subió y se despidió posando para esta foto.