La atención al público es la punta del iceberg de la administración pública.
El llamado general al trabajo presencial que se ha hecho, en cuanto a la función pública, es, a mi modo de ver, exagerado y apresurado, pues abarca personal que puede desempeñar perfectamente la función pública por medio de teletrabajo, mientras están en su cama tocándole una teta a la esposa.
Yo trabajo en el sector público, en ese 90% que no se ve (que no es atención de mesón), y la función pública puede ejercerse por teletrabajo, con razonable normalidad, en estos tiempos excepcionales.
Es efectivo que hay sectores atrasados, educación pública es uno de ellos, pero existe un porcentaje muy amplio del Estado que se encuentra interconectado, con acceso a bases de datos que posibilitan teletrabajar eficientemente.
A mi juicio, el llamado al sector público a trabajar presencialmente, busca en primer, segundo y tercer lugar, simplemente no aumentar más la sensación de privilegio que genera; la sensación de privilegio dentro del mismo sector público (ese amplio porcentaje que perfectamente puede teletrabajar, versus el que debe ir a la pega para atender público y otras cosas no modernizadas-y en esa parte de tu comentario insinúas algo de razón-), y la sensación de privilegio ya atávica con el sector privado.
En el resto, el llamado al trabajo presencial me parece exagerado y, sobre todo, apresurado. Nadie desconoce que se deba volver a trabajar cuando existan datos y estadísticas más estables respecto de lo que nos afecta, pero como no existen de momento, no es necesario, y la función pública puede prestarse en términos bastante más razonables que hasta el más optimista hubiese pensado.
En todo caso, obviamente no es menor tener cuidado con ampliar el abismo que generan los privilegios, ese agua y aceite del sector público y privado, especialmente en un futuro que se nos viene poralizadísimo, con gente cesante, en su amplia mayoría del sector privado, versus un sector público que va a mantener sus empelos y, naturalmente, sus sueldos sobre la media.