El informe de hoy mostró una caída en el nivel de producción de tests informados por segundo día consecutivo y que alcanzó un 18,56% que equivale a 3.300 pruebas menos que el día anterior. Por otra parte, los casos nuevos informados registraron un salto de 46,61% que equivale a 1.824 casos sobre el día anterior. Desde el 7 de junio, la producción de pruebas informadas ha caído en total 6.788 tests que equivale a un 35,61%.
Ahora bien, lo ocurrido con los tests no es primera vez que pasa respecto a un desplome significativo. A modo de antecedente, hubo una caída entre los días 31 de mayo y 2 junio que fue de 5.678 pruebas (32,07%), donde el máximo nivel inicial fue de 19.120 pruebas. Para el caso del informe de hoy, el punto máximo fue de 21.265 tests.
¿Cuál es la diferencia clave entre los eventos descritos arriba?
La variación de los casos nuevos.
Para el caso antecedente:
31/5 = 19.120 tests, 4.830 casos.
1/6 = 16.890 tests (-2.230, -11,66%), 5.471 casos (+610, +14,45%)
2/6 = 13.442 tests (-3.448, -20,41%), 3.527 casos (-1.944, -35,53%)
Para el caso actual:
7/6 = 21.265 tests, 6.405 casos.
8/6 = 20.040 tests (-1.225, -5,76%), 4.696 casos (-1.709, -26,68%)
9/6 = 17.777 tests (-2.263, -11,29%), 3.913 casos (-783, -16,67%)
10/6 = 14.477 tests (-3.300, -18,56%), 5.737 casos (+1.824, +46,61%)
El sistema de detección no es capaz de sostener durante varios días un nivel de producción superior a 19.000 pruebas, como lo fue a finales de mayo, y ahora superior a 21.000 pruebas. No diré que es un nivel alto de testeo, pues prefiero reservar ese adjetivo a un nivel de pruebas adhoc con un sistema que opera bajo números que le permiten al país dibujar una curva de contagios definida. En resumidas cuentas el sistema se fundió, pues el reporte de hoy muestra una variación de nueve laboratorios informantes más que el reporte de ayer, es decir, es un problema de la red completa de detección.
Ahora bien, si el sistema estuviese recogiendo de manera aceptable la realidad muestral tendríamos que los casos suben o bajan en la misma dirección de las variaciones de la producción de pruebas con algunos días donde van en sentido contrario pero con desacoples pequeños. En el caso de Chile, ocurre que bajones de producción han resultado en saltos para los casos informados. Dichos desacoples muestran que el sistema está lejos de capturar la realidad muestral y además falta más para llegar a un nivel continuo de produccíon (>22.000 todos los días).
Si se fijan en el último desplome de producción del caso antecedente, los casos caen más fuerte que las pruebas y da a entender la razón de la caída pues se detectó menos. Había una cierta claridad. En cambio ahora, hubo un desplome de tests similar pero los casos subieron como no lo hacían hace mucho.
Chile perdió de vista la curva, así de simple.