Lo que rescato de Kast es que no es un weón camaleónico, puedes escucharle una entrevista del 2017, que fue cuando empezó a aparecer en los medios por su candidatura "descolgada" y, más allá que los temas de la contingencia no sean los mismos que hoy, la postura ideológica es la misma.
Me recuerda a Gladys Marín o al mismo Jaime Guzmán, en el sentido de que gente que quizás no pensaba como ellos, se afectaron con sus fallecimientos porque los sabían consecuentes hasta el final.
Lo último que señalas es cierto, que quien se postula a un cargo político es un potencial corrupto, pero incluso como un liberal que debiese estar quizás en el área de influencia de RN, voy por Kast, porque reconozco que, aunque no sea pechoño como Pepito, el compadre pertenece a una orden religiosa que, para bien o para mal, le hace aceptar una única e inequívoca escala de valores morales, cristianos todos.
Es el mal menor, es verdad, porque todo el resto de candidatos no son más que nihilismo puro.