Pienso que es porque Kast propone bajar impuestos, modernizar el estado y despedir a los operadores políticos. Eso significa que ya no estarán los que hacen la pega sucia a favor de las grandes empresas.
Por eso digo que al gran empresariado les da lo mismo quien gobierne mientras no se toquen sus intereses. ¿Qué clase de empresariado se opone a una baja de impuestos? Bueno, quienes no quieren competir.
Al Frente Amplio y al Partido Comunista les conviene tener un empresariado fiel, que demuestre que ellos pueden tener gobernabilidad y una economía más o menos estable. Ellos están dispuestos a sacrificar algunas banderas de lucha (contra el gran capital) por tener un empresauriado bajo su alero.
Esto último me hace sospechar que quizás toda esta revolución pueda haber estado preparada de antemano. Tal vez un gobierno del FA-PC, más que un gobierno marxista, sería un gobierno globalista o latinoamericanista.
Esto explica que este movimiento soya es, en realidad, un movimiento burgués, y no como pensábamos, que estaba anclado en las clases sociales más desfavorecidas. Y en este movimiento hay empresarios, intelectuales, académicos y medios de comunicación.
Sale una elite conservadora de derecha, entra una elite liberal soyera.
¡Mientras me asegures licitaciones, qué me importa el crecimiento!