edu3x
Come Mierda
- Registrado
- 2008/03/01
- Mensajes
- 17.357
- Sexo

Y a propósito de esto, no sé si yastaba pero voy a pegar esto por aquí y me retiraré lentamente....
![]()
De Renato Garín a Elsa Labraña: Otras 10 historias que destapa Baradit
Junto con desclasificar el carrete en Concepción, el escritor también entrega en su libro detalles de sus conflictos con el Colectivo Socialista, especialmente con Ricardo Montero. También cuenta la trastienda de la fallida postulación de Ramona Reyes a la presidencia de la Convención.www.eldesconcierto.cl
Solo diré que me cagué de la risa con este texto (leyendo esto yo creo que ya tenemos leído el callampero libro por completo, que manera de echar al agua a todos y hacerse la víctima a la vez)...me rei hasta que me acordé que Chile se gastó en promedio 2 millones de pesos por cada uno de estos wnes de la convención, acaso no fue más, ahí ya no me dió tanta risa. Cada vez reafirmo más que lo mejor que le pudo pasar a este país en todo este tiempo es que ganara el Rechazo, y que definitivamente NO SE PUEDE PERMITIR NUEVAMENTE crear una convención así de nefasta....salvo raras excepciones, la Convención era una mierda. Buscarán otra fórmula con gente que sepa, con expertos o con los mismos wnes que están en el Congreso (que para eso se les paga harto, no pa calentar el asiento) pero con estos wnes nunca más
En todos los relatos Taradit queda como victima o "chucha, no estoy en la misma línea que ellos"

Garín BASED:
—¿Qué tenía que hacer para que votaras por mí, ah?— me dijo con el volumen de voz un poco más alto de lo aceptable. Siguió insistiendo fuera de sí —¿Quién te crees para compararte conmigo? ¡Soy profesor de la Universidad de Chile! ¡Quién eres tú! ¡Mis libros están en la biblioteca de la universidad, los tuyos andan por ahí tirados en la cuneta!— gritó, insultó y entendí que era el momento de parar e irme.
Y las constituyentes ambientalistas ya habían usado los mismos argumentos que el apruebo al perder

«Costó mucho lidiar en particular con los ecoambientalistas. Cuando el pleno les rechazó casi todo su primer informe, en la conferencia de prensa no hicieron un mea culpa, en cambio dijeron que su error había estado en no haber explicado mejor sus posturas, es decir éramos nosotros quienes no les habíamos entendido.
Una conocida activista medioambiental de renombre científico me dijo en un almuerzo en Tocopilla que había que ser puntudo y avasallador para instalar tus verdades, porque “no todo el mundo entiende”. Muchas veces nos encontramos con activistas que te decían a la cara que era importante hacerle ver a la gente lo correcto. Costó que entendieran que una convención no se trata de mi verdad tratando de ganarle a la tuya, sino de un acuerdo entre muchas verdades para llegar a un consenso colectivo que puede no gustarte, pero que es la media entre todos.
No se quieren sentar al lado mío por pensar distinto

A mi lado se sentaron cuatro personas y abrimos nuestros laptops en un archivo online común, nos repartimos los temas y todos escribíamos una parte de la carta en el mismo archivo. De pronto, llegó una asesora de escaños reservados para decir que nos iban a enviar la parte donde también incluíamos a los presos del Wallmapu, desde 1990 hasta hoy. Ahí quedé helado. No era ese el acuerdo. “No te preocupes, si es cosa de que nos llegue el mensaje y lo pegamos al final”, me dijeron. Hice un comentario en el sentido opuesto y casi automáticamente las personas al lado mío, independientes, de movimientos sociales y de la Lista del Pueblo se miraron, cerraron sus computadores y se fueron a sentar a otro lado.
Me quedé solo, no entendiendo qué había pasado. Me acerqué haciéndome el tonto y me senté al lado de ellas de nuevo. Seguimos escribiendo sentados uno al lado de los otros hasta que diez minutos después me di cuenta de algo lamentable: habían abierto otro archivo, lo habían compartido solo entre ellas y me habían dejado fuera sin avisarme, es decir, llevaba trabajando diez minutos en un archivo muerto, sin saberlo. Fue un aterrizaje forzoso frente la nueva forma de hacer política. Me enteré tarde, cuando alguien dijo “está listo” y ya había sido enviado a la mesa sin consultar a varios de los que estábamos ahí
¿Hermandad? Las pelotas».
De todos los constitucionales baradit fue el único que se dió cuenta altiro que la cosa venía mal

escribirse como un ser inteligente en sus libros




