Debo reconocer que hace tiempo no disfruto tanto una película de animación japonesa.
Mi yo adolescente que disfrutaba del buen anime ya casi esta consumado, casi todos los animes me parecen iguales. Ya todos me parecen con el mismo cliché, por lo mismo tampoco mire Kimetsu no Yaiba, solo le doy la oportunidad a algunos animes, así como por nombrar Dorohedoro.
Por un evento de fuerza mayor, fui con un amigo que no consume para nada anime, se burlo todo el rato de la película hasta antes de entrar a la sala y resulto que disfruto a mares la película, tanto por contenido como por banda sonora, se rio en varias tallas inclusive.
En respecto de mi persona, sabía que era buena, pero mantenía mis expectativas controladas para evitar decepciones, todo culminó por superarlas, me explico:
La película consta de dos actos, en el primer acto se desarrolla un romance muy juvenil, que es fácil sentirse identificado con alguna minita que a uno le haya gustado. Aquí se rompen todos los clichés japoneses, lo típico de la mina que le gusta al protagonista, pero nunca pasa nada entre ellos. Incluso, es muy bonita la relación, pero sabes que algo negro se viene, todo es muy color de rosas al principio. Hay una escena que es sublime, que es la de la piscina, superando por mucho al manga, es muy bonita y demasiado bien animada.
El segundo acto desata la acción y lo bonito y romántico, se transforma en algo frenético. Entre medio de la acción hay mucha comedia que esta muy buen pensada, es muy absurda y divertida. Hay muchos guiños al cine americano, por ahí Sharknado mezclado con Napoleón, saludos a portadas del manga.
En cuanto a los personajes, hay unos que tienen repoca presencia, pero algunos son recancheros, caen bien, todos están muy buen desarrollados, pero hay uno que es el comic relief, es beam, de verdad que no esperaba nada de ese personaje, pero pucha que es chistoso.
En cuanto a la animación, es una joya, incorpora una paleta de colores muy agradables a la vista, llegando a la acción, hay un momento que me recordó a Akira, colores psicodélicos y divertidos.
La banda sonora es otro acierto, hay piano, la parte del bajo sonando lentamente, mezclas de la serie 10 de 10.
Ya casi finalizando, la película se basa en una fabula infantil muy pequeña pero que esta muy bien adecuada a la película, no deja nada suelto, lo aprovecha muy bien.
Mi último punto, acierto y desacierto, las voces mexicanas me parecen mas adecuadas que las japonesas, algo que incluso a mi me sorprende, pero hay un problema que es algo desagradable, es que el protagonista esta doblado por Emilio Triviño, al protagonista le queda perfecto pero el tipo se toma demasiadas libertades e introduce muchos modismos mexicanos, esta todo el rato con la chingada, se inventa directamente weas. Así que tuve que ir a verla subtitulada para salir de dudas, tal como me imagine, saca weas que nada que ver, puta el weón desagradable, eso me cago toda la experiencia.
Eso, la recomiendo ir a verla al cine, vale la pena el ticket.