No me gustó la alocución de Parisi, pero menos me gusta las infulas que se da respecto a lo decisivo que estaría resultando el voto de su sector para la segunda vuelta, por más que exista apoyo confirmado de Kaiser y un apoyo algo tibio pero apoyo al fin del sector de Matthei.
Ese "mulo" de Parisi (para los que cachan Fundación) es nefasto y peligroso. Charlatán que apeló a la platita en el bolsillo del chileno endeudado y a creerse el cuento del outsider de la política bipartidista. Es zorrito, especulador, grupiento, desde Felices y Forrados que conoce bien al aspiracional chileno y esa lógica se representó hoy.
Parisi, un outsider inesperado, transversal, capaz de alterar la "psicohistoria" electoral con un poder que no es ideológico sino emocional-económico. Ese papel lo encarna más quien logra seducir a los votantes huérfanos de convicciones, que buscan un embrujo práctico (dinero, estabilidad, promesas inmediatas) antes que una identidad ideológica basada en las clásicas esquinas de la plaza, derecha-izquierda. Para finalizar este análisis callampa producto de un par de wisconsins con hielo, Parisi es el outsider que, desde el margen, logra alterar el tablero apelando a un deseo transversal que es la promesa de seguridad económica.