Llegó el momento. Hay tantas cosas que se podría decir...
Señor puerco asqueroso. Tan miserable.
Un tipo que se la pasó engañando a gente ingenua con promesas vacías y falsas.
Llevó el país al borde del abismo, solo para complacer sus caprichos ideológicos de fanático, sin importarle arrastrar la vida y el destino de millones de chilenos.
Sin escrúpulos, siempre escondiendo algo, mintiendo. Qué puerco tan desagradable.
Te deseo la mayor infelicidad en tu vida. Directamente proporcional a todo el daño que le haz hecho al país.
Y que la próxima gran noticia de tu parte sea verte sin libertad.
Al final tu ausencia es el único legado positivo que dejarás.
Que te vaya bonito, aunque preferiblemente de mi parte, lejos de este mundo.