SILENT RAGE (1982)
Dirección: Michael Miller
Es penca que uno de los héroes que iniciaron tu obsesión por las películas de acción cuando eras pendejo se haya ido. Pero es una mierda aún peor toda esa ola de chistes y frases “cómicas” sobre Chuck Norris que se hicieron virales a mediados de los 2000 y que una manga de aweonaos sigue repitiendo hasta el día de hoy. Digo esto porque hace algunos momentos leí el hilo de la nube Antroniana y, como dicen los lolos, me dio cringe. No tienen perdón, chicas.
Quizás lo que terminó de hacerme odiar aún más esas frases pelotudas fue escuchar el comentario de audio de Kevin Smith en el dvd de Road House, donde citó todos los “Chuck Norris Facts”, cambiándolos por el nombre de Dalton (el personaje de Patrick Swayze). No es hueveo, el insufrible dice esas hueás durante todo el comentario. Horrible comentario y también tus cagás de películas, cerdo Smith. Ojalá estés leyendo esto.
En todo caso, hubo un usuario en el tema de la nube que sí captó mi verdadero sentir y el espíritu de la jornada:
Hoy mismo empiezo el tributo con Desaparecido en acción (1984), Código de silencio (1985) e Invasión USA (1985)
Ese es mi compare.
Ahora, en mi caso, soy de los que tiene que levantarse a las 6:00 a. m. de lunes a domingo, así que la maratón se reduce a solo una película. Supongo que acá viene el momento de transparentar cosas importantes. Amo Invasion U.S.A
. y mi película favorita de Bruce Lee es Way of the Dragon. Disfruto Lone Wolf McQuade , y aunque la encuentro un poco sobrevalorada (¿qué pasa con todos los veinteañeros y treintañeros que la ponen siempre en el top 10 de las películas de Cannon?), me gusta Missing in Action. También respeto Code of Silence, que recuerdo que Roger Ebert dijo que era la mejor película de Chuck (puedo entenderlo en términos convencionales). Y encuentro muy buena la semi olvidada An Eye for an Eye. ¿The Delta Force
? Conchemimadre, esa escena de Chuck subiendo por la cuerda hacia los brazos de Lee Marvin, con la música de Alan Silvestri de fondo al final del film, la encuentro mucho más electrizante que cualquier stunt del bisexual Tom Cruise en la saga de Misión Imposible. PERO la que me llegó de niño tras el arribo de Cinemax, y quizás la que más veces vi fue SILENT RAGE.
Independientemente de la calidad cinematográfica, existen grandes eventos dentro de la filmografía de Chuck, ideas más grandes que la vida y que los fans llaman de cierta manera. Por ejemplo, Way of the Dragon: BRUCE VS CHUCK (un encuentro de titanes, lo más parecido a Godzilla vs. Kong). Otra: Invasion U.S.A. CHUCK VS EL COMUNISMO. En esa, encuentro absurdamente espectacular cómo Norris se mueve entre la ciudad de Miami y las zonas rurales enfrentándose a terroristas zurdos como si todo quedara a la vuelta de la esquina. El hombre recorre kilómetros en segundos. Quizás es el retrato más fiel de un dios en la Tierra.
Bueno, y por último está esta:
Silent Rage. CHUCK VS MICHAEL MYERS.
No me vengan con weás, el asesino de esta película ES Michael Myers, solo que sin máscara. Tiene el mismo tipo de traje (de otro color, un poco más claro), el mismo peinado y la misma expresión vacía en la cara (diría que ni siquiera necesita máscara). Además, el punto más alto de la obra, que para mí es el inicio, consiste en una secuencia larga y tensa que te recuerda al comienzo de Halloween por su manejo de cámara (que a la vez era copia de una escena de Touch of Evil de Orson Welles) y por su intensidad. Es el tipo de secuencia que está tan bien hecha que te hace pensar: “¿Oye, pero quién fue el weón que dirigió esto?”. Y aunque a partir de ahí objetivamente va en picada, sigue siendo puro y sólido entretenimiento.
La secuencia que mencioné muestra a un tipo llamado John en su casa un día random. Los pendejos corriendo por todos lados, la esposa los reta, y nadie le da bola, excepto nosotros. El weón está sudando, temblando y hablando por teléfono con su doctor, pidiendo ayuda sin decir mucho. En un momento dice algo como “no voy a aguantar”, cuelga y sale hacia el gallinero del patio. Nosotros nos quedamos dentro, mirando por la ventana, mientras la familia sigue sin notar que algo anda mal, hasta que el vuelve con un hacha.
La escena continúa cuando un cartero escucha gritos y justo llega una patrulla. El que se baja es DON CARLOS RAY NORRIS, esta vez como un sheriff que entra a la casa y desata una pelea que termina en una persecución. Pero el verdadero problema viene después, cuando todo parece resuelto y llevan al enfermo a un instituto donde un doctor decide probar un tratamiento experimental con él. Hay una escena para cagarse de la risa en que hay una discusión ética con su psiquiatra (el de la conversación telefónica), pero igual siguen con el procedimiento que le da la capacidad de sanar. Solo heridas físicas eso sí, nada psicológico, porque mentalmente no hay vuelta atrás, está totalmente cagado, lo más cercano a un usuario promedio del subforo Lucha Libre.
Sobre los Oscar, y hablando de los films que corrían por el máximo galardón, creo que una de las cosas donde One Battle After Another objetivamente es mejor que Sinners es su fluidez cinematográfica, eso donde todo parece encajar de manera tan natural y simple sin ningún esfuerzo, sobre todo hacia el final, que culmina con esa persecución en las colinas logrando momentos casi hitchcockianos. Bueno, Silent Rage es todo lo contrario. Es un weá llena de desvíos y digresiones que se sienten extrañas, es desordenada y poco enfocada. La trama parece irse construyendo sobre la marcha y los diálogos se sienten ridículamente improvisados. PERO, aun así, para lo que es y pretende ser, FUNCIONA.
Me agrada especialmente el “problema” de la trama de que el villano sea imposible de matar. Las escenas de acción probablemente se encuentran entre las mejores de Chuck, es notable lo rápido que es en esta, y su actuación diría que está por encima de la mayoría de sus películas. Creo que se muestra más cercano y agradable que su típico personaje 100% estoico. Hay momentos de terror que están bien logrados, con decente atmósfera, acompañados de un respetable score con sintetizadores que la hace aún más inquietante. Y por último, sí, le trae desnudez gratuita, lo cual nunca está demás.
El tipo de film amable que ahora tiende a ser ridiculizado por una comunidad de idiotas algo más ruidosos y ¿orgullosos?, pero el que me alegra haber visto en su época. De hecho, me sigue sirviendo. Gracias, Chuck.