El problema con esa cuña es que el mismo Elon Musk ya la abordó, la contraatacó y dejó en ridículo al wn que la dijo primero. Un político de la ONU le hinchó las weas por lo mismo, que con el 2% de su fortuna iba a ser suficiente para acabar con el hambre en el Mundo. Ante esto, Musk se picó a choro y accedió a donar esa plata, pero poniendo condiciones.
"Si el Programa Mundial de Alimentos de la ONU logra describir en su cuenta de Twitter, de manera exacta y detallada, cómo es que pueden erradicar el hambre en el Mundo con un presupuesto de US$6.000 millones, entonces venderé mis acciones de Tesla y donaré ese dinero ahora mismo. Pero la contabilidad deberá quedar abierta al público en todo momento, para que el Mundo vea con precisión cómo se está gastando ese dinero."
¿Resultado? El de la ONU se calló y no habló ni una weá más. Lo de dejar abiertos los libros contables lo terminó asustando
Elon Musk tweeted he would sell Tesla stock to fight world hunger — if the the head of the UN's World Food Programme could publish a detailed spending proposal.
www.cnbc.com