Agradecermos a nuestro general Pinochet por liberarnos del yugo totalitario del falso sueño del socialismo, por convertirnos en lo que somos: un país grande estable. Y lástima por los que celebran la muerte en la Plaza Italia, como si fuera que Chile haya ganado un mundial ¿de qué democracia nos hablan?; tenemos que celebrar los triunfos de Chile, pero PARA TODOS.
Que la verdadera democracia impere en todo criterio, que si los pinochetistas estamos tristes hoy, somos seres humanos como todos y tenemos derecho de estar con pena. Democracia, pero PARA TODOS, porque los de izquierda se creen con el derecho de sentir esta muerte como triunfo. Nosotros, fieles al recuerdo de nuestro ex-Presidente, le brindamos el mejor adios.