John Edwards
Campeón en Parejas AWC 2014-2015
- Registrado
- 2007/10/07
- Mensajes
- 16.365
- Sexo

Evangelio del Maestro Desmond, según San Lucho
- Abusheado seas, Maestro...
«Nuestro amigo Jericho duerme, pero yo voy a despertarlo». Sus discípulos le dijeron: «Maestro Desmond, si duerme, se curará». Ellos pensaban que hablaba del sueño, pero Desmond se refería a la muerte. Entonces les dijo abiertamente: «Jericho ha muerto, y me alegro por ustedes de no haber estado allí, a fin de que crean. Vayamos a verlo». (...)
Al enterarse de que el Maestro Desmond llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa. Marta dio a Desmond: «Maestro, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora, gracias al poder del Abusheo, se te concederá todo lo que le pidas». Desmond le dijo: «Tu hermano Jericho resucitará». Marta le respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día». Desmond le dijo: «Yo soy la Resurrección y la Vida. El que abushea en mi nombre, aunque muera, vivirá: y todo el que vive y abushea en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?». Ella le respondió: «Sí, Maestro, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de John Cena, el que debía venir al mundo». (...)
María llegó adonde estaba Desmond y, al verlo, se postró a sus pies y le dijo: «Maestro, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto». Desmond, al verla llorar a ella, y también a los seguidores de Jota Be Ele que la acompañaban, conmovido y turbado, preguntó: «¿Dónde lo pusieron?». Le respondieron: «Ven, Maestro, y lo verás». Y Desmond lloró. Los judíos dijeron: «¡Cómo lo amaba!». Pero algunos decían: «Este que abrió los ojos del ciego de nacimiento, el que abusheó el agua en las tinajas, ¿no podría impedir que Jericho muriera?». Desmond, conmoviéndose nuevamente, llegó al sepulcro, que era una cueva con una piedra encima, y le dijo: «Quiten la piedra». Marta, la hermana de Jericho, le respondió: «Maestro, huele mal; ya hace cuatro días que está muerto». Desmond le dijo: «¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de John Cena?».
Entonces quitaron la piedra, y Desmond, levantando los ojos al cielo, dijo: «Padre, te abusheo, porque me oíste. Yo sé que siempre me oyes, pero le he dicho por esta gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado». Después de decir esto, gritó con voz fuerte: «¡ Jericho, levántate y anda...!». El muerto salió con los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Finalmente Desmond les dijo: «Desátenlo para que pueda caminar»
Palabra del
Maestro...
A Jericho, A Jericho , A Jericho , A Jericho
Abushearé A Jericho...
Y a nadie mah...
A Jericho, A Jericho , A Jericho , A Jericho
Abushearé A Jericho...
Y a nadie mah...
- Abusheado seas, Maestro...
«Nuestro amigo Jericho duerme, pero yo voy a despertarlo». Sus discípulos le dijeron: «Maestro Desmond, si duerme, se curará». Ellos pensaban que hablaba del sueño, pero Desmond se refería a la muerte. Entonces les dijo abiertamente: «Jericho ha muerto, y me alegro por ustedes de no haber estado allí, a fin de que crean. Vayamos a verlo». (...)
Al enterarse de que el Maestro Desmond llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa. Marta dio a Desmond: «Maestro, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora, gracias al poder del Abusheo, se te concederá todo lo que le pidas». Desmond le dijo: «Tu hermano Jericho resucitará». Marta le respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día». Desmond le dijo: «Yo soy la Resurrección y la Vida. El que abushea en mi nombre, aunque muera, vivirá: y todo el que vive y abushea en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?». Ella le respondió: «Sí, Maestro, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de John Cena, el que debía venir al mundo». (...)
María llegó adonde estaba Desmond y, al verlo, se postró a sus pies y le dijo: «Maestro, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto». Desmond, al verla llorar a ella, y también a los seguidores de Jota Be Ele que la acompañaban, conmovido y turbado, preguntó: «¿Dónde lo pusieron?». Le respondieron: «Ven, Maestro, y lo verás». Y Desmond lloró. Los judíos dijeron: «¡Cómo lo amaba!». Pero algunos decían: «Este que abrió los ojos del ciego de nacimiento, el que abusheó el agua en las tinajas, ¿no podría impedir que Jericho muriera?». Desmond, conmoviéndose nuevamente, llegó al sepulcro, que era una cueva con una piedra encima, y le dijo: «Quiten la piedra». Marta, la hermana de Jericho, le respondió: «Maestro, huele mal; ya hace cuatro días que está muerto». Desmond le dijo: «¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de John Cena?».
Entonces quitaron la piedra, y Desmond, levantando los ojos al cielo, dijo: «Padre, te abusheo, porque me oíste. Yo sé que siempre me oyes, pero le he dicho por esta gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado». Después de decir esto, gritó con voz fuerte: «¡ Jericho, levántate y anda...!». El muerto salió con los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Finalmente Desmond les dijo: «Desátenlo para que pueda caminar»
Palabra del
Maestro...
A Jericho, A Jericho , A Jericho , A Jericho
Abushearé A Jericho...
Y a nadie mah...
A Jericho, A Jericho , A Jericho , A Jericho
Abushearé A Jericho...
Y a nadie mah...




De Gueim
maestro