Una cosa es que J. A. Kast sea un "antiprogre" bueno para sacarle pucheros y ronchas al Frente Amplio, un conservador casi ultramontano con convicción, un crítico del "amarillismo liberal" de personas como su sobrino o el mismísimo Piñera, un nostálgico de la Dictadura,...
Pero no vendan al facho ese como un símil de la "Alt-Right" europea (FN francés, AfD alemán, PiS polaco, etc.) que sí tiene vocación de soberanía nacionalista política y económica, junto con creer en un Estado lo suficientemente grande para garantizar derechos (con deberes) sociales mínimos a su pueblo (aunque sea definido solo por etnia, y no por pasaporte o permiso de residencia), pero sin la retórica de izquierdas. J.A. Kast en cambio no va a salir de lo que siempre ha propuesto la UDI y, en general, la derecha pinochetista en materia socio-económica-política.