Encuentro súper curioso, pero muy interesante, que el hueveo sobre los trapitos y la diversidad sexual haya sacado a discusión algunas ideas destacables.
lo bakan es que son mucho más MUJERES que la nefasta mujer promedio chilena.
Igual concuerdo con el eternal. La perso y actitud de una trans barre el piso con la actitud de mierda de la chilena promedio quejona, hinchapelotas y que chupa el pico sin ganas.
Con todo respeto, sin compartir su orientación sexual:
- Es súper claro el problema de actitud de las mujeres chilenas, en general como la callampa (quejona, hinchapelotas, tira sin ganas). Aún las más gordas y feas se dan color, se juran princesas. Se enfocan en PEDIR, y se desentienden de DAR.
- Lo que nos carga a todos sobre las minas son sus "atados de minas". Para los heterosexuales, se da la paradoja de que la mujer ideal sería una con cuerpo femenino y actitud masculina. Paradoja porque lo más cercano a eso es un transexual, pero como nos gustan las minas, no está considerado dentro de las posibilidades.
- Las mujeres de las que tengo mejores recuerdos son precisamente aquellas de actitud más relajada, más entregadas, menos problemáticas. Las mismas son las que tiraban mejor. Con las extranjeras, la misma cosa.
Así que, reiterando que no comparto pero sí respeto su orientación, debo decir que no me resulta difícil comprender la opción que han tomado; razones no les faltan.
Vivimos tiempos difíciles. En nuestro país el feminismo nos tiene contra la pared; con la falsa bandera de la equidad de género, las feminazis nos oprimen, nos cagan con discriminación positiva para con ellas, nos sacan plata, se cagan con los hijos a los que son padres separados, y a los solteros nos quieren tener pa'l webeo. En un tiempo no muy lejano, seremos nosotros los que tendremos que marchar por las calles para defender un marco mínimo de derechos masculinos.
En lo personal, me estoy tentando por conseguirme una mujer dd otro país. Femenina pero no feminazi, que busque a un hombre, no a un príncipe. Digna pero no inalcanzable. Una mujer de verdad, no una caricatura persiguiendo una quimera, como las que abundan en Chilito.
Mis respetos, amigos, y que siga el hueveo.
