La hematóloga y su marido cómo deben de estar gozando este momento por la chucha. Todos los momentos amargos y todas rabias que los hizo sufrir este hdp ahora son carcajadas y mucha alegría, cortesía de los delincuentes de El Antro.
Marcelita, el día menos pensado un antroniano afligido va a ir a tu consulta y mientras le revises sus exámenes o los de su hijo te dirá como que no quiere la cosa que él fue uno de los aldeanitos que te regaló una de las alegrías más insospechadas de tu vida. Trátalo bien, en el fondo no somos malas personas
Y a todos ustedes, queridos cimpadritos, gracias por tanto y perdón por tan poco. Se merecen mucho más que un like

Familia antroniana