Este nutriente es un regulador del sistema inmunitario y un protector frente a las infecciones que afectan al sistema respiratorio. Un estudio realizado en Estados Unidos, relevó que existe una relación entre la concentración de vitamina D en la sangre y el riesgo de contagiarse de un virus respiratorio como el coronavirus.
Se necesitan entre 10 a 100 mcg al día. La fuente principal de esta vitamina es el sol, por esta se sintetiza en la piel cuando se encuentra expuesta a la luz. Por esta misma razón es casi imposible calcular la dosis que se produce porque depende de la hora del día, del tipo de piel de la persona, estación del año e ubicación geográfica.
Los alimentos ricos en esta vitamina son los pescados como la sardina, el atún, salmón. Los lácteos (leche, queso, yogurt, mantequilla, crema de leche), yema de huevo y los champiñones.