Esperemos que los académicos internacionales del antro no se ofendan.
Este "experto" nunca ha administrado algo. Es un simple consejero u orejero, con un ego gigante porque "para eso he estudiado".
Nunca se ha atrevido a mojarse el poto tomando él las decisiones y administrando las consecuencias de esas decisiones. Siempre desde la galería y hueviando a los que están en la cancha en la vida real. Es fácil andar por la vida puro estudiando lo que otros debieran hacer.
Por lo demás, sus recomendaciones son triviales para cualquiera que esté siguiendo esta pandemia. La cuarentena.
Si se aplica el encierro total por un año y nadie sale a parte alguna. Seguro, la pandemia se termina. Con daños colaterales como mortandad por hambre y destrucción de la economía del país.
Es evidente que las decisiones de salud pública para administrar esta pandemia son un mix entre mediciones, encierros, movilidad, equipamiento, recursos humanos, etc. En Chile, con su realidad, se está haciendo bien. ¿Que se están corriendo riesgos? Sí, como en cualquier otro escenario de decisiones.
Pero no venga este carajo a pretender cobrar muertos al Ministerio de Salud. El "doctor" no puede mostrar fundadamente cuántos muertos tiene cada escenario y cada decisión. Meras especulaciones con consecuencias éticas y morales.
Tampoco tiene mérito la palmadita en la espalda al ministro Briones. Que primero fue ¡ insuficiente ! pero que ahora parece que sí soltó la mano. Porque el argumento es el mismo. Se toman decisiones en función de la información que se recoge.
Este "doctor" pudo haber hecho un verdadero aporte, en lugar de hacer ruido para la galería, su galería, si hubiese escrito una llamado a esa misma galería que lo sigue para que se quede en casa, que cumpla los procedimientos sanitarios durante la pandemia, que salga de casa estrictamente a lo necesario y una vez por semana. Y lo más importante, que toda esa galería apague sus celulares y computadores por seis meses. Ese sí sería un silencio que la naturaleza agradecería, terminando la pandemia.
A veces saber mucho hace muy mal. La vida suele ser más simple.