
Antes berto que muerto.
Siempre dicen, como cliché, que en las crisis están las oportunidades. Esto siempre lo dicen personas que han vivido en paz; en un contexto de hacer negocios y para motivar a quienes deben salir a vender lo invendible, o promover lo incomprable, pero hoy, en el mundo no comercial de la realidad pura y dura, de la supervivencia de un pueblo que depende de la buenas o malas decisiones de sus líderes, es una realidad. Esto dejará el gallinero tan revuelto, que muchos gobiernos se cuestionarán, y tomarán medidas, y en ese contexto Chile debería sumarse a esta comparsa aparentemente "individualista", pero necesaria. Necesitamos contar con una capacidad industrial de emergencia. Necesitamos una élite política "descreída" del evangelio globalista de instituciones nefastas como la OMS y su maldita madre, la ONU. Necesitamos entender que somos hijos de España, sólo para ir viendo como ese país da pasos en falso, y no darlos nosotros. Necesitamos evaluar y apuntar hacia los mejores, abandonando la ex comparsa globalista de los "iguales", que nunca lo fueron. En fin... Esta crisis nos va a dar muchas luces, buenas y malas, y depende de nuestras clases dirigentes el saber evaluarlas, adoptarlas o desecharlas. Lo cierto es que ya no se podrá seguir como antes. El antiguo paradigma murió, y para nosotros "en dos tiempos". Lo que la gente de a pie, en su ignorancia y pulsiones, alegó en un principio, en los umbrales del 18 O, es real y válido. Sabemos que en el fondo era una estrategia para meter la mierda constitucional, pero no era una irrealidad, ni mucho menos un error. Lo que ocurrió después y lo que vemos hasta en el primer mundo, en dónde comparado con Chile, vamos hasta el momento bien, es otra realidad, y debemos ser consecuentes y sentirnos orgullosos; OBEDECER. Remar para el mismo lado.
Esta es una gran oportunidad. Cuidemos a nuestros viejos. Cuidemos a nuestra PATRIA, y cuando esto pase, estaremos varios peldaños más arriba de los que con innegable soberbia, siempre nos miraron por sobre el hombro, aunque les viniéramos volando la raja hace décadas. Somos chilenos; somos mejores. Cuando todos apostaban a la disolución en las aguas globalistas triunfales, de las mezclas raciales y la involución material y espiritual a manos de las inmigraciones más nefastas que pueda registrar la historia, llega esta tremenda crisis que nos iguala al tocar todos fondo; y vemos más que nunca que se puede. CHILE ES POSIBLE. Dios os protege; la inmortalidad os aguada; ¡ADELANTE!
Viva Chile, ctm.