Según entiendo, los medios de intercambio no te llevan necesariamente al dinero, quizá este es más "justo y abstracto" para nuestro quehacer contemporáneo; pero si nos vamos directo al punto, el oro sería un patrón aceptado por todas las civilizaciones desde que se configuran como tal. Para obtener oro e intercambiarlo actualmente necesitamos no sólo de weones tirando pala, sino de maquinaria y procesos productivos que permitan a quienes trabajan en eso "trabajar para vivir". Es decir, aceptar el capital de forma y fondo, con tal que sea un beneficio para el que trabaja en eso y para el que no (de lo contrario, cualquier weón que no trabajara de extraer oro se moriría de hambre). No hablemos de pirquineros, sino de yacimientos que no abundan en Chule, por tanto, debemos conseguirlo. Ahí nos vamos a la mierda al tiro.
Veo que para ti, el Estado lo es todo: asignador de recursos, empresario, fijador de beneficios y precios, etc. Y ahí está el problema, los administradores del Estado, siempre, SIEMPRE, se corrompen. Es demasiado ingenuo creer que unos oficinistas van a renunciar a sus privilegios por "conciencia social". Suena lindo, como toda verborrea zurda, pero no podría estar más alejado de la realidad. El Estado no posee ni poseerá la capacidad que el humano, de forma individual, sí: velar por su propio bienestar y ser solidarios cuándo y con quién deseen.
Hasta el momento, los países que gozan de libertad económica dan a su población mayor calidad de vida. Es un hecho, no un ideal. Bajo esa premisa, pedirle a políticos de carrera que piensen en el otro, abandonándose a sí mismos en función de lo público, es montar un unicornio. Por eso el privado tiene tabta relevancia, porque sabe asignar mejor y "atinar" a producir lo que el consumidor desea, lee las conductas de los mismos y les da lo que les gusta. Sí, muchas veces son lujos, pero ¿qué tanta wea? Eso quiere la gente; es más, artefactos tecnológicos carísimos son sumamente demandados para jugar wn. Ni siquiera para trabajar. Esa es la realidad.
Ahora bien, sube impuestos en importaciones de ese tipo, lujos, y verás que la gente sigue consumiendo. ¡Porque les encanta! El tabaco y alcohol siguen la misma lógica, aunque los subas cada año siempre hay quienes adoran dichos productos y darían lo que fuera por disfrutarlos (véase las colas para conseguir cerveza en Perú desde quense decretó cuarentena total). Si les das la posibilidad de crear y subir impuestos de forma infinita a los parásitos profesionales, lo harán, sin duda. El problema es que lo hacen por beneficio propio, porque las redes clientelares deben mantenerse y contentas.
Esa basura de pensamiento tiene sumido en la mierda a Latinoamérica toda, siempre creyendo o pensando quimeras sin pensar siquiera la realidad que los ahoga.