ARGENTINA: 24.761 casos, 717 muertes.
Superando las expectativas. Un buen comienzo, pero con desafíos en el horizonte.
La entrada más sorpresiva en esta lista, dado que el país ha entrado en un default financiero por 9° vez en su historia. Argentina registró su primera muerte por Coronavirus el 7 de marzo; para la fecha en que el Gobierno impuso una Cuarentena desde el 20 de marzo, el Mundo estaba sumido a la amenaza de la crisis y Argentina introdujo medidas estrictas de distanciamiento social, las cuales fueron bien manejadas por la ciudadanía. Como resultado, sus cifras se han visto mucho mejores que las de sus países vecinos.
Con la colaboración bipartidista de los gobernantes y congresistas de Argentina, la respuesta al manejo del Coronavirus por parte de la nueva administración de Alberto Fernández (que ha ganado un 83% de aprobación de los argentinos) le ha provocado una explosión en sus índices de aprobación. Esta aprobación para él es crítica, ya que deberá lidiar con los inversionistas internacionales y llevar al país ante su 9° default.
Fernández, junto con la actual vicepresidenta y ex presidenta Cristina Kirchner, son peronistas que suscriben a políticas económicas más de izquierda, y manteniéndose fieles a sus raíces ideológicas, ofreció a los trabajadores más vulnerables un bono de 10.000 pesos argentinos (115 lucas chilensis) para ayudarles a lidiar con la crisis. Pero mientras su disposición a gastar en estímulos domésticos sigue ahí, la realidad de las finanzas en su Gobierno y la dificultad de pagar la deuda a créditos extranjeros lo ha puesto considerablemente en aprietos (su paquete de estímulos sólo representa el 4,9% de su PIB), y su apuesta a imprimir más dinero podría llevarlo al Infierno de la Inflación. Como si fuera poco, están aumentando los casos en Buenos Aires, y crecen cada vez más las críticas por la estricta Cuarentena, sobretodo si han levantado las restricciones en el resto del país. Sin embargo, su deseo de cuidar a su gente y la decisión de reasignar recursos que iban a ir al pago de la deuda (incluso arriesgando un posible colapso financiero) han sido sus mejores decisiones entre las malas alternativas que tenía.