Si se iran. Para empezar ninguno invertiria ni un solo peso en algun proyecto nuevo y preferirian ir a algun pais sudamericano mas atractivo y los que se queden lentamente comenzaran a desfinanciar sus empresas hasta cerrarlas lentamente. Si hasta Francia hizo una ley similar y se fueron casi todos los empresarios por lo que se vieron obligados a eliminar esa ley
En Chile, en cambio, hasta la reforma de 2014, teníamos un sistema
totalmente integrado. Este régimen considera que los impuestos pagados por la empresa son
un adelanto del impuesto que deben pagar sus dueños. La empresa genera utilidades, tributa por ellas, y luego a sus dueños se les reconoce que los ingresos que obtiene de la empresa ya pagaron un impuesto, haciéndose un descuento en su obligación personal.
¿El resultado?
Aunque las empresas que se someten a regímenes de este tipo deben pagar hoy un 25% en impuestos, en lo sustancial pagan cero. Dado que el impuesto corporativo opera como un adelanto (o retención),
para los dueños es irrelevante la tasa que el Estado le fije a las empresas. Si es 0%, 50%, o 100%, todo se les devolverá a los dueños en forma de crédito en su tributación personal.
Entre estos dos polos están los sistemas
semi-integrados (o parcialmente integrados). En ellos solo una parte de lo pagado por la empresa puede considerarse un adelanto de las obligaciones tributarias personales de los dueños.
Chile adoptó ese sistema luego de la reforma tributaria presentada por el gobierno de Bachelet (que originalmente proponía un sistema completamente integrado, con una tasa de 25%, pero alterando el otro elemento clave del sistema tributario: la base). Producto del férreo rechazo de la entonces oposición y del gremio empresarial, se acordó incorporar un régimen adicional semi-integrado
[2].
El sistema semi-integrado tiene una tasa del 27%, pero eso no es lo que la empresa, en los hechos, paga. Esto, porque los dueños pueden usar como crédito sobre sus impuestos personales hasta el 65% de lo que la empresa pagó. Así, el impuesto efectivo de la empresa se obtiene calculando el 27% sobre el 35% restante (ese que el dueño no puede usar como crédito).
Es decir, bajo el régimen el semi-integrado, la tasa efectiva a las empresas es 9,45%.
Actualmente las empresas pueden escoger tributar, principalmente, entre el régimen integrado y el semi-integrado
[3]. Un lector atento puede preguntarse por qué una empresa elegiría el régimen semi-integrado, si la integración es menor y la tasa es mayor. La respuesta tiene que ver con el efecto que genera la base tributaria, que se se examinará en la columna final. A modo de adelanto, se puede decir que el régimen semi-integrado compensa su mayor tasa con ventajas tributarias que permiten, a la larga, disminuir el impuesto a la renta de los dueños de las empresas.
Entonces, ¿cómo tributan las empresas en Chile hoy? Depende de lo que elijan. Si tributan de acuerdo con el sistema “
totalmente integrado”,
su impuesto efectivo será 0%. Si eligen el sistema “
semi-integrado”, su impuesto efectivo será 9,45%. Lo importante es notar que en ambos casos las tasas establecidas “en el papel” son distintas a las “efectivas”.
Esto muestra por qué el repetido argumento de que Chile tiene tasas de impuesto corporativo muy altas a nivel comparado, carece de sustento. Quienes dicen eso centran la discusión sólo en la tasa, sin considerar el efecto de la integración, lo que constituye una sobre-simplificación que dificulta un debate honesto y responsable, y puede llevar a conclusiones erróneas.
La realidad es que
la tasa corporativa en Chile es, en los hechos, de las más bajas a nivel comparado.
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