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jesuitas culiaos pasados a caca!
Es más caro, las indemnizaciones que pagaría el estado chileno serían millonarias.No deberían expulsarlos, sino MATARLOS. Una bala en el cráneo es más barato que un viaje en avión![]()

). 
Jesuitas de mierda, saben hacer lobby entre la élite(no me refiero a la élite antroniana).
Hace no mucho, debido a la pandemia, recibieron aportes de la CPC para ir en ayuda de los turistas permanentes. ¿Qué más quieren? ¿Que les regalen casa? Váyanse a la chucha! ¿Acaso no saben de las miles de familias chilenas, que esperan años por un cupo para beneficios habitacionales?

“Los que sobran” en la pandemia: la población migrante más vulnerable y desprotegida
20.07.2020
Por Michelle Víquez y Nicolás Rojas Pedemonte
La pandemia pone en riesgo de caer bajo la línea de la pobreza y la indigencia a millones de personas en la región. Es cierto que el virus no discrimina en su capacidad de contagio, pero sus impactos sociales no afectan a todos y todas por igual. El Covid-19 tiene rostro de desigualdad.
Ante la crisis, los Estados enfrentan el desafío sanitario, pero también social, de proteger a las poblaciones más vulnerables. En Chile la principal herramienta para focalizar los recursos y las medidas de protección es el Registro Social de Hogares (RSH). Sin embargo, es tal la magnitud de los impactos, que este mecanismo se torna insuficiente, dejando en desprotección a diversas poblaciones en riesgo, entre ellas aquellos sectores más vulnerables de la población migrante.
(QUIEREN MÁS PLATA PARA LOS INMIGRANTES QUE LAS QUE RECIBEN LAS FAMILIAS CHILENAS POR REGISTRO SOCIAL DE HOGARES, MÁS LUCAS Y BONOS)
Frente a una pandemia que parece haber llegado para quedarse por un buen tiempo, las preguntas centrales deberían girar sobre la sostenibilidad social frente a la crisis, entendida como la capacidad de las sociedades y de los sistemas de protección de proveer y sustentar en el tiempo el bienestar de toda la población. En esta línea, los impactos sanitarios y sociales de la pandemia pueden ser una bola de nieve si el bienestar y la protección que se provee son momentáneos, pero también si son exclusivos para algunos.
Aun cuando el INE estimó en diciembre del 2019 que 7,8% la población en el territorio chileno era migrante, el RSH en mayo registraba apenas 398.253 personas extranjeras, representando solo 2,9% del total de personas inscritas. Sin duda, no toda la población migrante se encuentra en situación de vulnerabilidad y, en efecto, 60% se encuentra especìficamente en el tramo de mayor vulnerabilidad según este registro. Lo preocupantes es que la población migrante estaría subrepresentada en este registro, pues las personas migrantes también están expuestas a desempleo, hambre, enfermedad, endeudamiento, e incluso situación de calle.
(CACHEN LA MEDIA CAGA QUE DEJARON SUS POLÍTICAS DE PUERTAS ABIERTAS SIN FRONTERAS, AQUÍ SE CONFIRMA EL HECHO QUE LA MANO DE OBRA QUE LLEGO A CHILE NO TENÍA NI UN SOLO PUTO PESO Y MÁS ENCIMA LLEGO A AUMENTAR LOS INDICES DE POBREZA Y ENFERMEDAD YA QUE NUNCA SE APLICO LA LEY VIGENTE DE INMIGRACIÓN, EL TREMENDO DAÑO PARA LA POBLACIÓN LOCAL ES UNA VERSIÓN ACTUAL DE LOS ESPAÑOLES TRAYENDO SIFILIS, TUBERCULOSIS, ALCOHOLISMO A LOS INDIOS DE ACÁ EN LA CONQUISTA).
Muchas de ella están enfrentando la crisis –excluidas del RSH– sin ningún tipo de protección social, lo que se torna aún más adverso si no se cuentan con otras redes de apoyo, familiares o comunitarias a su alcance.
El dolor humano es difícil de cuantificar, sin embargo, desde abril el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) ha atendido –con la ayuda de la plataforma MigraApp- más de 10.000 personas migrantes, siendo testigos de la crudeza de la crisis actual y la profundidad de su impacto económico y social. En esta labor, se ha apoyado a personas y familias migrantes que no califican para ningún tipo de ayuda, que ni siquiera saben qué es el RSH o que no pueden ni podrán acceder a él por falta de documentación.
(ESTAN APOYANDO LA INMIGRACIÓN ILEGAL WEONES QUE PUEDEN TENER ANTECEDENTES PENALES EN SUS PAÍSES DE ORIGEN Y QUE GRACIAS A LOS JESUITAS NOS TRAEN SU CULTURA DE MIERDA, LA QUE MÁS ENCIMA HAY QUE APOYAR CON LUCAS DE TODOS NOSOTROS COMO SI NO TUVIERAMOS POBRES CHILENOS).
La cobertura y recursos de las organizaciones de la sociedad civil son muy limitadas, pero son quienes están llegando a donde el Estado hoy no llega.
En medio de esta pandemia se hace evidente que nuestra salud y bienestar depende de lo que pasa en nuestros entornos y comunidades. Hoy la vida, la salud y el bienestar de “el otro” debiese cobrar valor, superando las arbitrariedades de aquella “necropolítica”[1] que define quiénes merecen sobrevivir y quiénes son descartables. Esta crisis es una oportunidad para cuestionarnos profunda y éticamente sobre la sociedad que hemos construido y en la que queremos vivir. Debemos partir ajustando las políticas sociales y sus trabas burocráticas a los compromisos internacionales y constitucionales sobre derechos humanos asumidos por el Estado, sobre todo en tiempos de catástrofe.
(QUIEREN ABRIR A CHILE DE PATAS SIN RESTRICCIONES Y DERECHOS HUMANOS, UN INMIGRANTE LLEGA CON ANTECEDENTES Y QUE SE LES DE UNA CASA, TRABAJO Y BONOS MENSUALES)
No se trata de privilegiar hoy a la población migrante, sino de enfocar la mirada en quienes enfrentan la crisis pandémica con mayor desventaja. Se trata de desplegar políticas que no dejen a nadie atrás, ni profundicen las exclusiones. El virus nos ha enseñado que solo desde lo colectivo saldremos adelante. Proteger a la población migrante es proteger al país.
(ELLOS NO NOS PROTEJEN DE LA INMIGRACIÓN ILEGAL, LA FOMENTAN, QUIEREN QUE LES PONGAMOS CASA Y PLATA Y MÁS ENCIMA INTERPONEN RECURSOS DE AMPARO SI SON EXPULSADOS POR TENER ANTECEDENTES PENALES, YA SE VIO LO QUE PASO CON EL EMPRESARIO DE CONCON)
En lo inmediato, se trata de reducir la propagación y en el largo plazo, de fortalecer nuestra comunidad política con aquel bienestar y protección social que genera paz y sentido de pertenencia.
Destinar recursos a la protección social siempre será inversión y ejercicio de justicia y derechos. Sin embargo, nunca está demás recordar que 86% del total de los migrantes en Chile es población económicamente activa (INE, 2019), que –según datos de 2019 solicitados a DIPRES, SII y Ministerio del Interior (Anuario 2019. Migración en Chile. SJM/Avina)- aportan 60% más en impuestos a la renta ($397 millones) que lo que reciben en gasto social ($243 millones) y que muchos ocupan posiciones fundamentales en la primera línea del sistema sanitario y en el sostenimiento de tareas y servicios esenciales del país.
(DEFIENDEN EL REEMPLAZO LABORAL DE LOS CHILENOS)
Muchas veces desde empleos precarizados, que la propia población chilena rechaza, los trabajadores migrantes permiten hoy que ciertos sectores de la población puedan enfrentar la pandemia desde la seguridad de sus casas.
(CHILENO FLOJO NO QUIERE TRABAJAR POR $500 PESOS LA HORA)
No debiese ser necesario destacar el valor y el aporte de la población migrante, pero a veces se nos olvida, y es grave cuando ocurre mientras se diseñan políticas. Cuidemos a toda la población que habita el territorio nacional, o el camino de salida será aun más largo y duro.
SJM


Hace un tiempo atrás, lo escuché en la radio (como comentario accesorio, no recuerdo si fue la Infinita o la Duna) a propósito de los extranjeros que acampaban en Providencia para irse; además, me parece habérselo escuchado al cura jesuita Vicuña, cuando lo entrevistaron en el noticiario central de 24horas de TVN, por el mismo tema.recién estaba cachando de la mansa batalla campal que hay en las respuestas de la publicación de Ciper xD
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esa wea salió en alguna noticia?




Este indio culiao de @Tripavisor se pasa quejando de estas bestias y su nueva Constitucion no hara más que consagrarles sus derechos con lo que se esfuma toda posibilidad de echarlos,o sea una contradiccion en si misma este culiao.

O sea sigues justificandolos ,ambos tienen la culpa y toda la izquierda es pro-migrante igual que la derecha ,asi que sea como sea una nueva Constitucion sera el paso final hacia la decadencia total y los reclamos se quedaran solo en eso.hey animal culiao, si bien Bachelet metió como loca haitianos, acá quién legalizo a los inmigrantes ilegales fue Piñera y la derecha, el brazos cortos fue a Cúcuta a invitar a los caribeños e invento esa mierda de "unificación familiar".
Si echan abajo la Constitución, es por culpa de la avaricia de los weones a los que le chupas el pico de nadie más.