Hace tiempo que cosas tipo chilezuela vienen cayendo mal en el chileno común. Por ende, la estrategia debe apuntar al chileno que es hueon pero no tan hueón.
Ir con la verdad, explicar con peras y manzanas las implicancias de la nueva Constitución. Esto quiere decir los costos y beneficios que traerá. Es importante asumir que la contraparte solo mostrará las bondades de cada artículo, por lo tanto es tarea del rechazo graficar de manera precisa y concisa cada parte. Ojalá sin sesgos.
Se debe asumir que la gente entiende, y aunque la tendencia es que cada uno tiene su propio filtro para ver la realidad, el chileno aunque tozudo, jamás querrá tener menos de lo que tuvo ayer.
Si en la nueva Constitución utilizan artículos iguales o similares a la del 80, cavaron su propia tumba.
El uso de la inteligencia emocional, el uso masivo de las redes sociales, la captura de algún medio de difusión masivo como tvn, mega, chv, c13 forman parte esencial para lograr entrar en el chileno.
Las mentiras se caerán solas con el pasar del proceso. Cada vez será menos atractivo para los capitales financieros venir a Chile y eso repercutirá, el valor de la moneda bajará, el desempleo aumentará, la incertidumbre aumentará, y es clave traer calma.
La táctica es mostrarse humildes.
Recordar que las personas comunes creen que el rechazo es la élite chilena. Sin embargo, en ese plebiscito votará gran parte del padrón electoral. La sensación de pueblo fue capturada por 4 millones y no alcanzan a ser la mitad de la población.
El grupo objetivo entonces vendría siendo el chileno en la media, ese que vota mirando si a fin de mes tendrá más luquitas si vota por una u otra opción.
En resumen, ser de verdad, sin intentar ser lo que no son. El rechazo no puede apelar a la emocionalidad, debe apelar a lo que son buenos, costos y beneficios. Aterrizar su racionalidad y hacer comprender hasta al hueon más tonto que la vida antes del 18 de octubre del 2019 era buena, estable, y siempre perfectible. No sirve decir que antes eramos un oasis en America Latina. Somos tercermundistas, dependemos económicamente del mundo. Chile puede ser mejor, chile para los chilenos, punto.
Piñera culiao, hasta donde llegamos.