1. Sí, la Universidad es la dueña del nombre y si le da la guea, lo puede quitar. Ahora, en estricto rigor, el contrato de concesión es entre la Corfuch y Azul Azul, por medio del cual, la primera le cede onerosamente a la segunda el uso y goce de todos sus bienes y activos, entre ellos los derechos federativos, para su explotación. Pero en ese contrato no interviene la Universidad. Sí hubo un trato después, entre la Universidad y Azul Azul (ya con plenos poderes) sobre el buen uso de los símbolos y el nombre, pero lo que haga la casa de estudios da un poco lo mismo mientra exista la Corfuch, que ya lleva la denominación de Universidad de Chile en su nombre ("Corporación de Fútbol Universidad de Chile").
2. La CORFUCH nunca desapareció como muchos creen. Lo que pasa es que la Ley SADP, en uno de sus artículos transitorios, desde su entrada en vigencia obliga a mantener inactiva a toda organización que haya caído en quiebra... en ese tiempo, el único caso era el de la U y por eso entró en receso de actividades. Pero en 2019 se decretó su sobreseimiento y con ello, debiera reactivarse, llamando a elecciones, conovcar a los viejos socios, abrir nuevo padrón de socios, etc.
3. El tiempo de concesión es de 30 años (o sea termina el 2037), pero es prorrogable por 15 años más si AA paga la deuda tributaria de la Corfuch, lo que no ha sucedido hasta ahora.
Las quiebras del Colo y la U no fueron coincidencia. Hubo malos manejos, sí, pero la campaña de persecución a nivel político y comunicacional contra las corporaciones de ambos clubes fue implacable entre 2001-2007 a fin de instalar la Ley de SADP. Fue una guea nunca antes vista. Ahí hubo tejemaneje tanto de Piñera, la derecha como de los concertas y la DC, y en el caso de la U, las presiones de los viejos culiaos y zurdos caviar de ese satélite de la CC que es la Chile. A esos masones avaros nunca les interesó el deporte, ni la gente, ni el fenómeno de regionalización del club, pero cuando vieron los ofrecimientos de AA, llegaron a vender hasta el alma por amor al billetón (hay un royalty progresivo ahí). Esos son los peores de todos.