El modelo neoliberal, que consiste en dar libertad a las personas, generó todo el dinero necesario para que los pobres dejaran de serlo y se igualaran a los demás. Si el gasto social del Estado, financiado por impuestos, hubiera llegado a los pobres, cada familia del quintil más vulnerable habría pasado a ganar $2,5 millones mensuales (Rolf Lüders, "La Tercera", 01.11.19) y dejado de ser pobre. Pero los políticos y su clientela electoral se quedaron con parte de la plata y por eso el sector público (la clientela de los políticos) remunera iguales funciones con un tercio más que el privado.
La dieta parlamentaria, punto de referencia para los sueldos de presidente, ministros, altos funcionarios y jueces, es de 33 salarios mínimos. En Suecia es de 5 salarios mínimos. Eso lo dice todo. En Chile los políticos se han quedado con la "parte del león" y por eso no quieren disminuir los impuestos. Entonces culpan al "modelo" de la pobreza y la desigualdad, cuando los culpables han sido ellos.
En "El Mercurio" del 17.11.21 José Yuraszeck afirmó, sin ser contradicho, que entre 1990 y 2020 el presupuesto del Ministerio de Educación ha aumentado de 661 a 14.706 millones de dólares, es decir, 22 veces. Pero la educación no ha mejorado. Si esa plata hubiera llegado a los pobres, podrían haber matriculado a sus hijos en los mejores colegios particulares y la enseñanza habría dado un salto, porque la particular es de nivel europeo. ¿Quién se quedó con la plata y lo impidió? Los políticos y su clientela. Más encima, han logrado que el Servel les financie sus campañas electorales y les devuelva más de mil pesos por cada voto que obtienen. Por eso ME-O, eterno candidato, gozó de $20 millones mensuales entre su primera y su segunda candidaturas, pues sacó un millón de votos y le pagaron más de mil millones de pesos.
"Salud, educación, pensiones". Veamos. El experto en salud Rafael Caviedes Dupra ha probado que si los billones que gasta el Ministerio en Fonasa fueran a manos de los trabajadores, todos podrían tener buen seguro de salud en isapres, sin listas de espera, en clínicas privadas y satisfechos de la atención, como lo prueban las encuestas. Pero quieren eliminar las isapres y llevar todos los fondos al Fonasa, donde hay largas listas de espera, huelgas y peor atención, pero la plata la reciben los políticos y sus clientelas electorales.
También dicen que la previsión de las AFP da pensiones insuficientes, pero si a los funcionarios públicos, que ganan 32 % más que en el sector privado (estudio CLAPES-UC hecho por el actual ministro Rodrigo Cerda), se les aplicara un impuesto de 10 % (o sea, de todos modos seguirían ganando más), se podría financiar pensiones mínimas no inferiores a $400 mil pesos mensuales a todos los pasivos, según cálculos no rebatidos de la economista Bettina Horst, de "Libertad y Desarrollo", en "El Mercurio". .
En resumen ¿qué necesita Chile para terminar con el malestar?: (1) Bajar impuestos para crecer más. El Estado retiene 23 % de cada punto adicional de crecimiento y por eso también le conviene bajar las tasas, pues el mayjor crecimiento las compensa. (2) Dar la plata, a través de vouchers, a los pobres, y libertad de elegir, para que financien mejores colegios para sus hijos y también vouchers para isapres y libertad de elegir mejor atención de salud, sin listas de espera. (3) Gravar con 10 % los ingresos excesivos de los funcionarios públicos para financiar pensiones mínimas de $ 400 mil pesos mensuales. (4) Derrotar a la delincuencia y al terrorismo con las Fuerzas Armadas y Carabineros bien armados y pertrechados que tenemos y que para eso financiemos los contribuyentes. (5) Suprimir financiamiento público a entes de DD. HH. creados para velar por la impunidad del terrorismo y la subversión.
Así volveremos a ser el primer país de América Latina en crecimiento, con paz interna y sin conflicto en la Araucanía, como el que entregó el presidente Augusto Pinochet a los civiles en 1990 y cuyos tres poderes públicos actuales personifican la decadencia: el peor titular del Ejecutivo desde Salvador Allende, el peor parlamentarismo de facto y, encima, de vocación circense; y un Poder Judicial prevaricador y desprestigiado por sus sentencias contrarias al derecho ancestral, a la verdad, a la Constitución y las leyes (ver cualquier encuesta para comprobar el juicio ciudadano acerca de esos tres poderes).
Entonces vote el 21 para que se vayan todos y vovamos a tener un Estado decente.