Para que los chilenos recién aprendan, tienen que vivir el verdadero terror porque así aprenden los chilenos, a puros porrazos.
Pasó en Tarapacá, desde que los venecos empezaron a dejar la cagada con los asaltos, asesinatos, tomas de casa o ataques a los automovilistas fue como los tarapaqueños empezaron a aprender. Todavía les falta, pero va en buen camino.
A mi también me molestó la diferencia 60 - 40 en la Araucanía, 40% para Boric es harto. Para que la gente de la Araucanía aprenda, los terroristas mapuches tendrían que hacer atentados en los radios urbanos. Acuérdense que el soyerío vive en las ciudades.