La escasez de microchips fue un problema importante a lo largo de 2021. Algunos analistas habían pronosticado que este problema se reduciría en 2022, pero los últimos acontecimientos podrían frenar ese optimismo.
Como parte de las sanciones a Rusia, Estados Unidos ha amenazado con cortar el suministro de microchips a Rusia. Sin embargo, esta amenaza no tiene sentido cuando Rusia y Ucrania son exportadores clave de neón, paladio y platino, todos ellos fundamentales para la producción de microchips.
Alrededor del 90% del neón, que se utiliza para la litografía de los chips, procede de Rusia, y el 60% lo purifica una empresa de Odessa. Las fuentes alternativas requerirán inversiones a largo plazo antes de poder abastecer el mercado mundial.
Kiev y Moscú son proveedores esenciales de commodities para muchas cadenas de suministro cruciales
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Se ve bacán el futuro. Todo va estar BARATISIMO!