Increíble el volador de luces que tiró el ministro montes para, abiertamente intentar embolinarle la perdiz a doña berta y a don lalo.
Realmente impresentable lo que intentó hacer, es hasta intelectualmente matonezco, es derechamente subestimar al pueblo que dicen representar, decirles en sus caras lo weones que son -que en verdad es cierto-, no obstante lo anterior, algo inaceptable para un ministro de estado.
Las explicaciones de que "lo malentendieron" y que "nunca dijo que el gobierno anterior hizo las transferencias" son sólo paja molida. Él y todo chileno medianamente no moongólico sabe perfectamente lo que quiso hacer.
Harto le han chupado el pico al viejo culiao, si algo de ética tiene, debiera renunciar.
Viejo conchetumare!