Estoy de acuerdo. Ese es el instrumento que le cabe al gobierno chileno.
Se debe enviar la nota de protesta SÍ y SÓLO SI se manda a llamar al embajador Gazmuri a Santiago. La carta debe indicar un plazo de 48 horas para responder. Como es evidente que la respuesta será inocua, insuficiente o derechamente, una nueva afrenta, quitarle las credenciales al embajador venezolano y se corta todo.
Mientras tanto, se llama a todos los países de la región "acusando" a Venezuela de lo que hizo.
Ciertamente, limitando de inmediato todo flujo de inmigrantes, echando a los ilegales y derechamente, desapareciendo/matando a los más cuáticos en calles o cárceles.
Soñar no cuesta nada, pero ese es el proceder.
Más adelante, queda hablar con el gobierno de Guyana y prestar apoyo político y económico, mientras se presiona a Perú y Bolivia para recibir/no enviar más indeseables.
Así se hacen las cosas, pero ya sabemos qué hará este gobierno que Chile no se merecía.