Lo de los árbitros chilenos es una hueá vergonzosa en líneas generales. La jugada sucedió en el primer tiempo, y no entiendo cómo ninguno de sus asesores le dijo que, aunque por reglamento ameritaba roja, fue una agresión menor antes de redactar el informe al final del partido.
De todas maneras, parece que a esta altura da lo mismo el informe del árbitro porque, probablemente, el club venda a Aravena y este habría sido su último partido.
A propósito de la Católica, recién pillé lo siguiente en un kiosco:
Un compilado de tres historias de partidos de Barrabases contra la UC (1956, 1960 y 1989). No pude evitar comprarlo. Lo único malo fue el precio: como soy de región, me salió 6 lucas. Judios culiaos.