He estado leyendo la pelea de madres por el asunto de Yasmani Acosta y se puede decir lo siguiente:
- Los que dicen: Chile no es un país de negros y ese negro, mulato, zambo o lo que sea, no nos representa como sociedad y no es y nunca será chileno, tienen razón.
- Los que dicen: no aprovechar de usar nacionalizados como otros países es jugar en desventaja en los JJOO, tienen razón.
- Los que ven en un posible triunfo de Acosta una oportunidad del establishment progre chilensis de intentar validar socialmente la invasión caribeña, tienen razón.
- Los que ven en un posible triunfo de Acosta una oportunidad para engrosar nuestro escuálido palmarés olímpico, tienen razón.
- Los que alegan que aquellos que validan a Acosta, a pesar de que estar contra la invasión caribeña, son unos inconsecuentes chupatulasnegras, tienen razón.
- Los que alegan que, a pesar de la invasión caribeña, se pueden hacer excepciones con algunos pocos de ellos, tienen razón.
- Los que afirman que Acosta no es un inmigrante económico y es un aporte para el desarrollo del deporte chileno en esa especialidad, tienen razón.
- Los que afirman que Acosta solo lucha por sus propios intereses y no siente simpatía por nuestro país y nos usa, tienen razón.
Entonces, todos tienen un grado de razón en lo que afirman.
¿Qué hacer entonces? Mi humilde opinión: hay que ser pragmáticos. Este cubano nos representa oficialmente, nada que hacer ahí, no depende de nosotros, y ya tiene asegurada una medalla, lo que es un hecho inevitable sobre el que nosotros no tenemos ni tuvimos ningún control. Pero como es muy poco probable que le gane a su compatriota cubano, entonces no hay que hacerse mucho problema. La medalla ya está, lo que es un hecho consumado que no podemos modificar, y seguramente será producto de una derrota. Así que simplemente lo que debemos hacer es no celebrar nada y hacernos, precisamente, olímpicamente los weones ya que las derrotas no se celebran.
El tipo va a anotar una medalla al palmarés chileno, lo que nos conviene, pero como lo más probable es que va a perder, el establishment progre chilensis no va a tener tanta capacidad de maniobrar con el discurso de que aceptemos más caribemonos en nuestra sociedad por este motivo. O sea, si... le van a dar color con la medalla de plata, pero al lado de la de oro de la Crovetto... queda algo eclipsada, así que tampoco va a ser algo apoteósico.
Así que yo no me haría tanta mala sangre con este asunto, sobre todo porque son hechos consumados sobre los que no tenemos control. Yo más bien lo dejaría pasar sin pena ni gloria para que el establishment progre chilensis no agarre papa y lo use de propaganda pro-negros. El solo hecho de que es más probable que pierda a que gane va a ayudar a hacer un grado, aunque sea leve, de control de daños.
Lo más conveniente a mi parecer es ser indiferentes o bien no darle color al asunto para que no crezca: "es de plata no más la weá... el negro no se la pudo" y listo, le bajamos el perfil a la weá.