Ese me he fijado es un mal cultural del indigena nacional. No escucha cuando conversa, tiene poca paciencia. La conversación entre chilenos es una constante batalla entre que ambos no toleran escuchar más de tres palabras del otro, pero a su vez, cada uno quiere darse discursos socraticos. Esta, a mi parecer, es la causa de que el chileno hable rápido. Porque quiere decir la mayor cantidad de cosas en poco tiempo antes que el otro se canse y lo interrumpa para dar su discurso. Por eso también el chileno suele tener una voz más aguda a la media regional, ya que permitir los tonos, las puntuaciones fonética, los acentos, implica ciertas pausas muy cortas, y con esto se puede hablar más grave y correctamente.
Se cree mucho el cuento de ser protagonista, quizás por la influencia de series o películas, pero no escucha al otro. Mucho menos reconocerá darte la razón y querer seguir profundizando en el argumento.