Lo mismo se decía de Alemania durante la República de Weimar, hasta que todo tuvo un vuelco. Lo que pasó después de esa recuperación ya es otra historia. Pero de que ese país salió del foso, salió.
¿Las probabilidades están en contra nuestra? Si. ¿Estamos cagadísimos? Si. ¿La invasión de caribemonos parece irreversible? Si. ¿La destrucción de Chile causada por nuestra élite poltíca liberal-marxista parece irreversible? Si. Pero uno no conoce el futuro y, sea como sea, hay que aferrarse a la posibilidad de salvación del país, por muy mínima que sea.
Me niego a aceptar que esta dicha la última palabra
La esperanza es lo último que se pierde.