Estás utilizando un navegador desactualizado. Puede que no muestre este u otros sitios web correctamente Deberías actualizar o utilizar un navegador alternativo.
Hay que tirarlo para el chiste no más, este tipo no gana ni en sus sueños, hasta Jara le paga sin problemas, a la vieja poto colorado le importa un pico que Jara diga que quiere el mismo sistema cubano para Chile, con tal de que no gane la derecha.
Ayer cholguan mismo dejo en claro que para ellos Kast es el "Perkin" eterno de ellos. Cuando quieren desahogar su ira o desquitarse con alguien lo tienen a el.
Y dejaba bien entre ver qué ellos lo trataban así de como el pico, porque jel se dejaba mandonear por ellos.
Literalmente vive para hacerle los mandados a ChileVamos. Onda, hay una dominación psicológica de los Chileguanos sobre Kast, que aunque haya constituido un partido y todo, ellos siempre tienen poder sobre el.
Eso ya no es tener amor propio. Sino algo más profundo, una dependencia emocional de buscar siempre validación y aceptación de Chileguanos hacia el.
Si por seguirle el amén y lograr su anhelada aceptación de parte de ChV hacia el, lo perdió todo, todo, todo: Su imagen de coherente, el grueso de sus adherentes, su socios internacionales, su dignidad, todo weon.
Demostró que es capaz de mandar todo a la cresta con tal de un poco de aprobación de ChV hacia el.
Si incluso cuando llegó a segunda vuelta y fue más que ChV, los Chileguanos lo seguían viendo como su empleado y el mismo Kast agachaba el moño ante ellos.
Como si fuesen ellos lo que llegaron a segunda vuelta y no el.
Y para abajo no le queda mucho. Solo puros Yes men que le siguen apoyando para agarrar algún pituto político nomás.
Johannes Kaiser presenta a su equipo económico y lanza propuesta para reactivar el desarrollo de Chile
El Presidente del Partido Nacional Libertario, junto a los diputados Cristian Labbé y Gonzalo de la Carrera, además del encargado económico Víctor Espinoza, se reunió con el destacado académico español, Jesús Huerta de Soto.
Para requerir control preventivo del TC se necesita un cuarto de los diputados o senadores en ejercicio. Con 39 diputados o 13 senadores la haces, no es difícil para la oposición, aunque circunstancialmente sean minoría.
Ahora que CONFIRMAMOS que KASTRADO es el candidato de los caribeños, yo cacho que le paga a un nigga pa que se afile a la esposa mientras el se da latigazos mirando Esos son los martes de pololeo del sin cocos
Resumen: Militante republicano, prestó casa para reuniones, precandidato a alcalde, pero lo bajaron cuando el partido se enteró de sus antecedentes... o sea, una no noticia.
El establishment parece que le está empezando a tener miedo a Kast.
Resumen: Militante republicano, prestó casa para reuniones, precandidato a alcalde, pero lo bajaron cuando el partido se enteró de sus antecedentes... o sea, una no noticia.
El establishment parece que le está empezando a tener miedo a Kast.
hacen falta
fotos
como estas
que llenen de esperanza
Post automatically merged:
Necesitamos más chilenos, no más ilegales
Chile se apaga y se va quedando sin chilenos. Cada año nacen menos niños y nuestra tasa de fecundidad cayó a 1,16 hijos por mujer, convirtiéndose en una de las más bajas del mundo. Nos estamos extinguiendo como país y mientras nuestras maternidades se vacían, nuestras fronteras se llenan de ilegales. Y el gobierno, en vez de revertir esta tragedia nacional, ha optado por administrar la situación sin una política clara que priorice a las familias chilenas. Así de brutal.
Porque esa es la verdad que nadie quiere decir: en vez de apoyar a los jóvenes para que puedan formar familia, el Estado prefiere llenar el vacío demográfico con inmigración masiva, descontrolada e ilegal. En La Moneda se ha tomado una decisión desconectada de la realidad social: resulta más sencillo ignorar el ingreso clandestino que comprometerse con un verdadero apoyo a la maternidad y la crianza.
Se nos muere el país y los progresistas celebran la “diversidad”. ¿Diversidad? No. Es reemplazo demográfico, cultural y político. Mientras se cierran salas cuna por falta de nacimientos, los asentamientos irregulares crecen de manera descontrolada. No hay apoyos universales para promover la natalidad, pero sí procesos expeditos para normalizar el ingreso de extranjeros ilegales por pasos clandestinos.
Hoy en Chile, formar una familia se ha vuelto una tarea casi contracultural. No hay políticas de apoyo, no hay alivio tributario, no hay acceso digno a vivienda. ¿Vamos a reemplazar a nuestros hijos por cuotas de inmigración mal regulada? ¿Vamos a exportar la maternidad y subcontratar la infancia? ¿Vamos a seguir mirando hacia otro lado mientras los barrios se llenan de bandas criminales importadas y las salas cuna se vacían? ¿Dónde quedó la dignidad nacional? ¿Cuándo decidimos que formar familia era un privilegio de ricos y que criar hijos era un error ecológico o ideológico?
Y después se preguntan por qué la gente está enojada. Por qué crece el desencanto, la rabia, la sensación de abandono. Es simple: porque a los chilenos se nos trata como estorbo en nuestra propia casa. Mientras tanto, los mismos que se horrorizan porque alguien dice “más chilenos, no más ilegales”, son los que justifican bandas extranjeras, narcos importados, y barrios tomados por mafias que llegaron en avión, por tierra o por mar y se quedaron por decreto de regularización de gobiernos de distinto signo.
Chile no necesita más excusas, Chile necesita más hijos nacidos aquí, de padres que amen este país y quieran verlo renacer. Necesita un gobierno que deje de lado el abandono de su gente y comience a protegerla con políticas reales y efectivas. Necesita devolverle dignidad a la maternidad, honor a la paternidad y orgullo a la crianza. Apoyo real, concreto, sin letra chica, sin discriminaciones. Porque criar hijos no es un lujo ni un capricho: es una inversión en el futuro del país.
¿Y si no lo hacemos? Bueno, no hace falta imaginarlo. Basta con mirar alrededor: más soledad, más crimen, más envejecimiento, más barrios tomados, más silencio en las cunas y más balazos en las noches. Ese es el país que nos están dejando los que no creen en la vida, en la familia ni en Chile. ¿Quién va a cuidar a nuestros viejos si no hay hijos? ¿Quién va a defender la patria si no hay chilenos? ¿Quién va a sostener el país si no lo quiere habitar nadie que haya nacido en él?
Es hora de decir basta. Basta de ignorar el impacto del reemplazo demográfico y cultural. Basta de tratar la natalidad como tabú. Basta de castigar a quienes eligen formar familia. Queremos un país que vuelva a nacer, con su gente, su identidad y su futuro. Y lo decimos sin pedir perdón ni permiso: necesitamos más chilenos, no más ilegales. Punto. (La Tercera)
El Presidente del Partido Nacional Libertario, junto a los diputados Cristian Labbé y Gonzalo de la Carrera, además del encargado económico Víctor Espinoza, se reunió con el destacado académico español, Jesús Huerta de Soto.
La derecha y su manía de tener sus propios terraplanistas y magufos económicos es preocupante, ya casi no hay diferencia entre lo que sería un weon como Ramón López y un posible ministro de economía de Kaiser, por la chucha somos un país serio weon, no estamos para que unos patroncitos imbéciles y académicos austriacos que no son relevantes en ninguna institución económica que valga la pena (FMI, Banco Mundial, etc) manejen nuestro sagrado ministerio de hacienda, suficiente tenemos con los wetas del FA que ya dejaron la zorra con la deuda.
Tristemente Kast tuvo/tiene el mismo problema también, su programa de primera vuelta el 2021 se basaba en el eterno mito que bajar los impuestos masivamente de forma abrupta trae un boom económico de grandes proporciones y se paga al largo plazo, lo que nos arriesgaba a una crisis económica producto de un déficit elevado, gratamente llegaron Daza y Claro a arreglarle el programa por uno bastante decente en segunda vuelta.
hacen falta
fotos
como estas
que llenen de esperanza
Post automatically merged:
Necesitamos más chilenos, no más ilegales
Chile se apaga y se va quedando sin chilenos. Cada año nacen menos niños y nuestra tasa de fecundidad cayó a 1,16 hijos por mujer, convirtiéndose en una de las más bajas del mundo. Nos estamos extinguiendo como país y mientras nuestras maternidades se vacían, nuestras fronteras se llenan de ilegales. Y el gobierno, en vez de revertir esta tragedia nacional, ha optado por administrar la situación sin una política clara que priorice a las familias chilenas. Así de brutal.
Porque esa es la verdad que nadie quiere decir: en vez de apoyar a los jóvenes para que puedan formar familia, el Estado prefiere llenar el vacío demográfico con inmigración masiva, descontrolada e ilegal. En La Moneda se ha tomado una decisión desconectada de la realidad social: resulta más sencillo ignorar el ingreso clandestino que comprometerse con un verdadero apoyo a la maternidad y la crianza.
Se nos muere el país y los progresistas celebran la “diversidad”. ¿Diversidad? No. Es reemplazo demográfico, cultural y político. Mientras se cierran salas cuna por falta de nacimientos, los asentamientos irregulares crecen de manera descontrolada. No hay apoyos universales para promover la natalidad, pero sí procesos expeditos para normalizar el ingreso de extranjeros ilegales por pasos clandestinos.
Hoy en Chile, formar una familia se ha vuelto una tarea casi contracultural. No hay políticas de apoyo, no hay alivio tributario, no hay acceso digno a vivienda. ¿Vamos a reemplazar a nuestros hijos por cuotas de inmigración mal regulada? ¿Vamos a exportar la maternidad y subcontratar la infancia? ¿Vamos a seguir mirando hacia otro lado mientras los barrios se llenan de bandas criminales importadas y las salas cuna se vacían? ¿Dónde quedó la dignidad nacional? ¿Cuándo decidimos que formar familia era un privilegio de ricos y que criar hijos era un error ecológico o ideológico?
Y después se preguntan por qué la gente está enojada. Por qué crece el desencanto, la rabia, la sensación de abandono. Es simple: porque a los chilenos se nos trata como estorbo en nuestra propia casa. Mientras tanto, los mismos que se horrorizan porque alguien dice “más chilenos, no más ilegales”, son los que justifican bandas extranjeras, narcos importados, y barrios tomados por mafias que llegaron en avión, por tierra o por mar y se quedaron por decreto de regularización de gobiernos de distinto signo.
Chile no necesita más excusas, Chile necesita más hijos nacidos aquí, de padres que amen este país y quieran verlo renacer. Necesita un gobierno que deje de lado el abandono de su gente y comience a protegerla con políticas reales y efectivas. Necesita devolverle dignidad a la maternidad, honor a la paternidad y orgullo a la crianza. Apoyo real, concreto, sin letra chica, sin discriminaciones. Porque criar hijos no es un lujo ni un capricho: es una inversión en el futuro del país.
¿Y si no lo hacemos? Bueno, no hace falta imaginarlo. Basta con mirar alrededor: más soledad, más crimen, más envejecimiento, más barrios tomados, más silencio en las cunas y más balazos en las noches. Ese es el país que nos están dejando los que no creen en la vida, en la familia ni en Chile. ¿Quién va a cuidar a nuestros viejos si no hay hijos? ¿Quién va a defender la patria si no hay chilenos? ¿Quién va a sostener el país si no lo quiere habitar nadie que haya nacido en él?
Es hora de decir basta. Basta de ignorar el impacto del reemplazo demográfico y cultural. Basta de tratar la natalidad como tabú. Basta de castigar a quienes eligen formar familia. Queremos un país que vuelva a nacer, con su gente, su identidad y su futuro. Y lo decimos sin pedir perdón ni permiso: necesitamos más chilenos, no más ilegales. Punto. (La Tercera)