Syd02
The Resistance / Corresponsal La Cuarta
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Un sujeto terminó en la lista de los "más humillados de Brasil” tras protagonizar un insólito pugilato con un vendedor ambulante manco en pleno Río de Janeiro. Sí, leiste bien: perdió contra alguien que tenía menos extremidades que niño símbolo de la teletón.
El registro, difundido por Crónica de Argentina, muestra al comerciante de negro aplicando una técnica que dejó desconcertados hasta a los expertos en artes marciales: usar los muñones como si fueran pistones hidráulicos. El resultado fue tan simple como doloroso: su contrincante cayó redondo, demostrando que tener dos manos no garantiza saber usarlas. Esto redefine totalmente el concepto del "hueón manco para pelear"
Fuentes en el lugar comentaron que todo partió por una discusión banal, que escaló más rápido que los precios en un supermercado veneco. Lo cierto es que, mientras el manco conectaba golpes de precisión quirúrgica, el otro parecía estar peleando con un fantasma… y llevándose un...no sé bien definir si fue un jab, un revés o que...pero bastó para que el rival termine besando el suelo y con la autoestima desvanecida tan rápido como su conciencia.
El agredido se levantó después, sin lesiones graves, salvo la herida invisible en su orgullo. Por ahora, la policía no descarta que el hombre intente denunciar la agresión, aunque lo más probable es que primero tenga que explicar cómo diablos lo derrotó alguien que ni siquiera puede limpiarse solo la raja.
Fuentes: Me lo contó mi primo
El registro, difundido por Crónica de Argentina, muestra al comerciante de negro aplicando una técnica que dejó desconcertados hasta a los expertos en artes marciales: usar los muñones como si fueran pistones hidráulicos. El resultado fue tan simple como doloroso: su contrincante cayó redondo, demostrando que tener dos manos no garantiza saber usarlas. Esto redefine totalmente el concepto del "hueón manco para pelear"
Fuentes en el lugar comentaron que todo partió por una discusión banal, que escaló más rápido que los precios en un supermercado veneco. Lo cierto es que, mientras el manco conectaba golpes de precisión quirúrgica, el otro parecía estar peleando con un fantasma… y llevándose un...no sé bien definir si fue un jab, un revés o que...pero bastó para que el rival termine besando el suelo y con la autoestima desvanecida tan rápido como su conciencia.
El agredido se levantó después, sin lesiones graves, salvo la herida invisible en su orgullo. Por ahora, la policía no descarta que el hombre intente denunciar la agresión, aunque lo más probable es que primero tenga que explicar cómo diablos lo derrotó alguien que ni siquiera puede limpiarse solo la raja.
Fuentes: Me lo contó mi primo







NOCAU chuchetumare.