A pesar de que intenta controlar sus impulsos en entrevistas y discursos, muestra rasgos de personalidad comprobadamente violentos, falta de control emocional, incapacidad para mantener la calma indispensable en un líder político, y nula capacidad de reconocer errores. Además, su círculo de hierro está constituido de personas con baja preparación, sin méritos profesionales, e incluso con condenas en sumarios militares, lo que es gravísimo e inaceptable. Esta práctica revela inseguridad, baja autoestima, y desprecio por el mérito, alejándose de los principios de un liderazgo sólido.
Lo mismo que se ha dicho acá... pero los mojones son los talibanes del aweonamiento así que...