He leído unos análisis que rayan lo simplón o torpe: no tiene mucho de positivo para Chile o para los países de la región lo que ocurrió, y no por temas de izquierda-derecha. La explicación es simple: Estados Unidos puede perfectamente determinar que tal estado es un "narcoestado" con escasas pruebas, y realizar un intervencionismo a escala, solo con el fin de acceder a beneficios que ayuden a su economía y poderío soberano.
De hecho, Trump fue bastante "torpe", por decirlo, en transparentar el tema del petróleo. Con ello ya se puso la soga de la verdadera razón del porqué intervino Venezuela. Si el interés es la paz y la tranquilidad del pueblo venezolano, ¿qué tiene que ver que lleguen empresas norteamericanas a hacer más eficiente la extracción del crudo? Metan la chiva que quieran, pero más allá de que "éramos lo que sabíamos", no era necesario decirlo.
No sorprenda que esto sea una escalada de amenaza para países contra México y Brasil, y ahí ya son palabras mayores. Trump intentó hacer la misma con el conflicto Ucrania-Rusia, pero ahí está hablando con un perro más grande. Putin fue a Alaska mismo y muy seguramente le debe haber dicho que no se meta en hueás que no son sus asuntos, porque dejó de joder, y según el colorín, con él "el conflicto se acababa".