Maduro estaba vendido de hace rato:
Probablemente, una de las más impresionantes afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la conferencia de prensa que dio el sábado pasado, fue la relacionada con la actual presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, de quien aseguró que conversó largamente con el secretario de Estado, Marco Rubio, y dijo que “haremos lo que ustedes necesiten”, dando a entender una total subordinación de la sucesora.
Algunas horas más tarde, sin embargo, ella apareció en televisión exigiendo la liberación de Nicolás Maduro, a quien calificó como “único presidente de Venezuela”. Dijo que este había sido secuestrado y que su nación había sido “salvajemente atacada”.

Ayer, en tanto, Trump pareció reaccionar a dichas palabras, asegurando en una entrevista con la revista
The Atlantic que, si ella no hace lo que se espera, “pagará un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”.
Sin embargo, si se tiene en cuenta una serie de reportajes publicados por
The Miami Herald,
en especial uno del 16 de octubre pasado, todos estos dichos no serían más que bravatas públicas que enmascaran una negociación realizada por la ahora mandataria con los norteamericanos desde abril del año pasado, gracias a la intermediación de un pequeño país de Oriente Medio que goza de una rara cualidad: posee relaciones igual de amistosas con Estados Unidos y Venezuela.
Se trata de la investigación escrita por el periodista Antonio María Delgado, especializado en asuntos venezolanos, titulada: “
Líderes de Venezuela ofrecen a Estados Unidos un camino para permanecer en el poder”.
El texto partía indicando que tanto Delcy Rodríguez como su hermano Jorge (presidente de la Asamblea Nacional) “
han promovido discretamente una serie de iniciativas en meses recientes destinadas a presentarse ante Washington como una alternativa ‘más aceptable’ al régimen de Nicolás Maduro, según personas con conocimiento directo de las conversaciones”.
Uno de los puntos a favor de ambos hermanos es el hecho de que ninguno de ellos aparece inculpado en las dos acusaciones formales que existen en contra de Nicolás Maduro ni en las otras imputaciones realizadas en cortes de Estados Unidos en contra de personeros cercanos a la dictadura de Maduro, como Vladimir Padrino, pese a que sí existen sospechas de actividades delictivas realizadas por ellos.
De acuerdo con la investigación, los hermanos proponían implementar un “
madurismo sin Maduro”, el cual “
podría permitir una transición pacífica en Venezuela, preservando la estabilidad política sin desmantelar el aparato gobernante”.
Para ello, se reunieron en dos ocasiones en Qatar con representantes de Estados Unidos, en abril y en septiembre, y en dichas ocasiones acordaron además que el general retirado Miguel Rodríguez (que no es pariente de Delcy y Jorge), quien se encuentra en el exilio en España, podría terminar asumiendo en un Gobierno de transición. Lo curioso es que –agrega el reportaje, publicado en octubre, hay que recalcarlo– estas negociaciones estaban en conocimiento de Maduro, a quien Trump asevera que le dieron múltiples opciones para exiliarse, antes de decidir derrocarlo por la fuerza y llevárselo detenido a Nueva York, donde esta mañana será objeto de la imputación de cargos por narcotráfico y otros delitos.
Delcy Rodríguez y el embajador de Qatar en Caracas, Rashid bin Mohsen Fetais, en octubre pasado.
El papel de Qatar
El informe de Antonio María Delgado explica que “
todas las propuestas se enviaron a través de su capital, Doha, donde, según las fuentes, Delcy Rodríguez mantiene ‘una relación significativa’ con miembros de la familia real qatarí y oculta parte de sus activos. Durante una reunión en Doha, un miembro de alto rango de la familia real habría reconocido actuar como puente entre Caracas y Washington en asuntos de inteligencia y cooperación económica”.
La clave de lo que ocurrió el sábado parece encontrarse en el hecho de que “
las propuestas fueron presentadas a la Casa Blanca y al Departamento de Estado por el enviado especial de EE. UU., Richard Grenell, quien a principios de este año se reunió con Maduro en el Palacio de Miraflores en Caracas y ayudó a asegurar la liberación de varios ciudadanos estadounidenses”.
En Washington, de hecho, se conocía al grupo de negociadores venezolanos como “
El cartel lite” (el “cartel liviano”, en referencia al “Cartel de los Soles”, al que Maduro es acusado de pertenecer) y la nota agrega que, pese a que los hermanos Rodríguez no aparecen imputados en causas ante la Justicia estadounidense, sí existen sospechas de que ambos han apoyado operaciones logísticas de narcotráfico y lavado de activos.
La primera propuesta de transición, la de abril, consistía en que Delcy Rodríguez asumiera la presidencia, como terminó sucediendo, y que Maduro “
permaneciera en Venezuela con garantías para su seguridad y negociara un acuerdo que otorgara a las empresas estadounidenses acceso a las industrias petrolera y minera. A cambio, sugería que los fiscales estadounidenses retiraran los cargos penales contra Maduro”.
A pesar de que este acuerdo se negoció por varios meses, finalmente se impuso la línea dura de la Casa Blanca, liderada por Rubio, por medio de la cual se terminó rechazando dicha idea.
La propuesta de septiembre, en tanto, incluía dejar a Delcy Rodríguez como presidenta, para luego pasarle el poder a Miguel Rodríguez, y enviar a Maduro al exilio en Turquía o Qatar. Recién aquí aparece mencionada la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, de quien se decía que “
no fue incluida en el plan, ya que los funcionarios chavistas la consideran demasiado firme en sus principios e inflexible para participar en tal arreglo”.
Eso explica el comentario de Trump el sábado, cuando le preguntaron si había tenido contacto con ella, a lo que respondió negativamente, lo mismo que cuando lo interrogaron acerca de si la líder opositora participaría del Gobierno de transición de Venezuela: “
Creo que le sería muy difícil estar al frente del país. No cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país. Es una mujer muy amable, pero no inspira respeto”, afirmó.
La investigación del
Miami Herald concluye indicando que “
a pesar de su imagen como tecnócratas disciplinados, persisten acusaciones de larga data sobre la participación de los hermanos Rodríguez con el Cartel de los Soles. Fuentes familiarizadas con las investigaciones de EE.UU. dijeron que los hermanos participaron en reuniones de coordinación para envíos de droga junto a altos funcionarios como Diosdado Cabello. Según las mismas fuentes, los hermanos Rodríguez ahora actúan como los administradores financieros del cartel: ‘Ellos son los que controlan el dinero’, dijo una fuente” a dicho periódico.