Lo de Orban es una derrota durísima para la derecha y hacer gimnasias mentales está difícil, de hecho está casi como al nivel de decir que la derecha en realidad no perdió el plebiscito de 1988 porque la DC de Aylwin y Frei eran más o menos conservadores igual, es copium tremendo.
Orban eventualmente iba a perder, que Magyar sea más o menos conservador es más un compromiso de los sectores progresistas para conseguir votos de conservadores más moderados, así como Donald Tusk tuvo que integrar a algunos DC para frenar al PiS en Polonia. Pero no deja de ser una derrota aplastante, porque para bien o para mal, por primera vez en décadas la izquierda y el centro vuelven al gobierno en Hungría, y eso significa que aunque conservador el nuevo gobierno, la izquierda recupera la capacidad de negociar y aplicar políticas desde el estado.