España desde David Villa que no tiene un 9 clase mundial. A Morata no lo cuento porque quedó al debe para todo lo que prometía.
Oyárzabal ha definido finales, el hombre tiene bolas, pero está varios escalones por debajo de los que nombraste. Toda la ofensiva española depende de los negros que juegan de extremos, pero frente a eso el sistema aburrido de toques permite que hasta Pedri llegue posicionado para marcar. La estrategia del falso 9 ayuda precisamente para este caso, cuando tienes un 9 promedio.
El futuro 9 de España puede estar entre Gonzalo García (Real Madrid) y Carlos Espí (Levante).