Sí.
De hecho, una vez, hace ya hartos me pasó algo paranormal.
Resulta que cuando tenía como 20 ó 21 años, yo estaba viviendo en Constitución, y unos amigos que conocí en aquel entonces llegaron a la casa a buscarme pa' que fuera a acompañarlos a jugar una pichanga detrás de unos potreros que hay en un sector por donde también había un peladero, el cual era conocido porque cada ciertas temporadas llegaban unos gitanos a instalarse con sus carpas a habitar ahí. Todos decían que eran re turbios, hacían negocios de compraventa de autos, y las gitanas se iban a webiar al terminal de Conti a estafar o molestar a los incautos.
Resulta ser que cuando me fueron a buscar pa ir a jugar a la pelota, noté que algunos de los cabros estaban medio nerviosos o preocupados, y me contaron que 2 de ellos, que eran hermanos, (les llamaré el Richie y el Marcos), se habían terciado con unos gitanos que estaban en su carpa a la salida sur del puente Raúl Silva Henríquez, que conecta el pueblo de Constitución con el lado norte del río Maule, y tenían miedo de encontrarse con los gitanos del sector al que ibamos.
La cosa es que les pidieron plata y empezaron a acosarlos, y el Richie que era más valiente, sacó pecho y le echó la choreá a los gitanos, incluso le pegó un combo a uno de ellos, y en eso se les acercó una gitana bien vieja que les tiró como un polvo culiao plomo en la cara.
En ese momento viraron, y contaban que desde esa vez, veían a la gitana vieja en todos lados, como que se les aparecía siempre, cuando salían a pescar de noche a la playa ahí la veían a la distancia, cuando iban a comprar, etc, pero siempre se les mostraba a la distancia, y empezó a aparecerceles en sueños también. También empezaron a notar una sensación de que estaban siendo observados siempre y eso les daba escalofríos. Contaron además que hasta estaban empezando a sentir como la presencia de alguien en su casa cuando estaban solos o durante la noche, que es cuando era más intensa la sensación al punto de que no los dejaba dormir.
La cosa es que cuando estábamos llegando a las canchas improvisadas de tierra, tipo 6 de la tarde en Octubre más encima, al bajarnos de la camioneta en que fuimos empezamos a estirar y calentar un poco, y en eso el Marcos dice: "cachen weón, allá está la gitana culia, ven que es cierto que nos anda siguiendo", y efectivamente, como a la distancia de unos 50 ó 70 metros, como una cuadra aprox, se veía parada y mirándonos fijamente una anciana más fea que piercing en la tula, con ropas como de Romané con esa faldas largas y weá. En eso, el Richie ya chato se acerca un poco y le empieza a gritar y a echar la espantá a la vieja: "¿qué weá vieja culia? ¿Creis que te tengo miedo? ¿Te gusto acaso?", y en
eso este weón del Richie, que había estado en un club amateur en su juventud y era preciso pa los pases, se acerca un poco a la vieja y le patea la pelota con tal fuerza y precisión que iba directo a darle en la cara a la gitana, y en eso pasó la primera cosa rara. El balón, que iba directo a estrellarse en la cabeza de la vieja, hace un movimiento super raro, como que se desvía abruptamente su trayectoria y a unos metros de la vieja la pelota se precipitó al suelo bruscamente, como si el balón estuviera hecho de metal y hubiese habido un imán delante de la gitana hija de puta que lo atrajo con fuerza al suelo, no sé si me explico, fue un movimiento muy antinatural el que hizo la pelota. La weá es que aquí pasó otra cosa rara, que la pelota rodó hasta los pies de la gitana, y en eso la vieja reculia como que balbuceó algo y le pegó a la pelota con una fuerza inusitada para su edad, con la mala cuea de que el pelotazo me llegó a mi en los cocos. El dolor fue tan intenso que me dejó doblao en el suelo y en medio de chuchadas y reclamos, me subieron a la camioneta y nos fuimos de ahí. Me llevaron a mi casa que estaba en una parcela al otro lado del río cruzando el puente y yo de porfiado no quise ir al médico, así que me puse hielo no más esperando que se me pasara. Esa noche no pude ni dormir del dolor y me la pasé pensando en lo que había sucedido y maldiciendo a la gitana culia.
Al pasar los días, seguía con dolor e hinchazón, y algún daño interno me tuvo que haber provocado el pelotazo ya que la diuca no se me paraba, quedé como con cierto grado de disfunción eréctil, y ahí todo angustiado recién fui al Cesfam.
Ahí el doctor me mandó a hacerme una ecografia testicular la que salió más o menos favorable, ya que no había torsión ni ni una weá heavy, solo mucha inflamación que me había obstruido parcialmente unos conductos. El médico me dijo "mira, para bajar la hinchazón y disolver el hematoma y los coágulos te tengo que inyectar tal medicamento y problema resuelto".
Y así pasó, el Doc me inyectó no sé que cosa directo al escroto y con eso me empecé a sanar.
La cosa es que se me pasó y me mejoré y ahora se me PARANORMAL.