La solución es fácil;
Prohibición total de lienzos y bombos.
Tribuna empadronada, es decir, ticket con nombre.
Galería con fuerte vigilancia y control de acceso (que incluya control de identidad).
Además todos los estadios deberían tener un sistema de cámaras que hagan un seguimiento exhaustivo de los que realizan desmanes.
El tema es porque las dirigencias dejan que los clubes sigan en estos temas que no tienen NADA que ver con fútbol, sino que con parcelas de poder interno.
Se debería castigar a los clubes?, obviamente que si, es un problema de cada club su evento. No hay carabineros para estar haciendo pegas donde el patroncito debería hacerse cargo (y aunque sobraran policías tampoco es su tarea la vigilancia y control en recintos privados).
Solo debería existir una coordinación perimetral con la fuerza pública, y claro cada club también debería reembolsar esos servicios a la policía, porque cada efectivo que pierde horas en un estadio, se pierde para otra clase de delitos en esa misma comuna.
Al final y en resumen todo radica en un tema de hacerse responsable.
Ahora que es un tema social es evidente, pero eso no implica que el estadio debería ser tierra de nadie, ya que ese negocio tiene claros beneficiarios que viven de esa actividad y también deberían asumir sus costos.