Parece broma, pero puede ser cierto.
Sobre el hecho en el pub -más allá que una maraca culiá se emborrachó hasta que se le apagó la tele y cuando despertó le echó la culpa a Vidal de que la manoseó (solo por ser un famoso que justo estaba ahí)- los futbolistas chilenos siguen demostrando que son tontos. Por esos hay que tenerlos a puro látigo como decía Bonvallet.
Los sudamericanos en Europa construyen discotheques en los subterráneos de sus mansiones, así carretean, culean, vomitan y nadie se entera (los brasileños son maestro en este arte). Incluso se evitan problemas como el de los jugadores de Colo Colo, donde al parecer son todos inocentes. Algunos se van al chancho como Ronaldniho, que hizo un túnel, jajaja, desde su mansión hasta una disco que frecuentaba, pero eso es otro cuento.
Pero el futbolista chileno no sabe hacerla piola. Por lo general sube una maracas al auto del año y se va a carretear a un pub del sector alto de la capital. Ahí se cree el dueño del mundo, le gusta mostrarle a todos que tiene lucas, auto, joyas y minas, y suele terminar borracho y/o peleando con alguien. La lista de futbolistas chilenos sorprendidos dando jugo en un local nocturno es larguísima.
De los jugadores más mediáticos, Charles Aránguiz sabe hacerla. Y en su tiempo, Marcelo Salas también la hacía piola.