¡¡¡Punch, crash, pow, sasss, bakooom, kabooom!!!... No, no es un capitulo de Batman de los años 60´ ni el sonido de cuando le haces el amor a una universitaria rica en un salón de clases, son los sonidos y choques de poderes que aún resuenan de la terrible batalla final entre Chuck y Bruce... Los poderes de ambos no se inclinaban por un victorioso y en el caos los políticos aprovechan de robar como de costumbre todo lo que sea de valor; hasta que en un último movimiento chocan de lleno una patada giratoria y un puño del dragón al máximo ki concentrado. Resultado: Bruce y Chuck han desaparecido del plano, dejando una devastación total del campo de batalla, millones de pokemones, flaites, pelolais y políticos muertos (un gran motivo de alegría), y un holocausto masivo anal destructor esparcido por todo el planeta y más allá de la galaxia... Tan allá que incluso alcanzo a Santa Claus, el cual al verse alcanzado por esta ola desvirginadora de energía destructiva lo alteró física y psicológicamente; como San Nicolás sufría de personalidades multiples por años de servicio comunitario haciendo la misma weá de siempre, estas se liberaron tomando forma propia y dirigiéndose a dejar la cagá en el territorio recién limpiado por la guerra.
En vísperas de fiestas de fin de año parecía todo normal pero esta nueva situación cambia todo; los que esperaban regalos de navidad han recibido patadas en la raja y violaciones anales de penes de 2 metros, a otros les ha llegado carbón o han sido maldecidos con diarrea crónica y designados a ser vocales de mesa por unos miseros pesos sin poder ir al baño votando únicamente por candidatos ladrones. Mientras en el mundo sigue quedando todo pal pico, azotado por el virus emo y otras enfermedades, las hordas hambrientas de pendejos, político succiona picos, zorras baratas, modelos de lencería fina, animales parlantes, chantas, políticos (¿ya los nombré?), demagogos, conejos asesinos, políticos mentirosos (deben morir) y muchas aberrantes clases de monos e individuos reculiaos más... pero queda la esperanza de que nos salve un héroe u oportunista; podría ser un doctor convertido en poderoso mago, un político joven representante de minorías, un agente anti-terrorista dispuesto a todo, el mismo santa claus, ¡¡¡o quizás un mercenario intergaláctico amante de los delfines y que masacra todo por un buen precio!!!.