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El autodenominado mejor abogado de Chile Ariel Wolfenson no le gusta que le pongan una estrella en google y presenta un recurso de protección

Wolfie, estas entrando a ser un panza, así que a dejar la mandanga









Mejor no, sigue así, tu puedes :noppy:
Bah, hablando en verso como la Poncia cipa, mirebé.....

ni tan rima pero iguars salió divertido

XIRIVAS-Poncia-Aque.webp

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Vayan preparando las cabritas papeto, hoy a las 6!!!!

2:10 los cuerpos que se acuerpan, wolfeta adentrándose en el karamanés para conquistar nuevas audiencias.
Un visionario.
 
WEON, los leguleyos que frecuentan este basural me darán la razòn, no podís ser TAN ORDINARIO, tan FLOJO Y PENCA como para encargarle a estas mierdas que "si no lo saben lo inventan" la pega que debe hacerse en este rubro.

Pero para wolfito esto es optimizar recursos y ser un máquina.
Ni en mis peores momentos como postulante se me ocurrió usar IA. Si no encontraste jurisprudencia fiable, simplemente vas con tus argumentos al pleito y mueres con las botas puestas.
Este es uno de esos casos en que lo que abunda sí perjudica :xd:
 
Ni en mis peores momentos como postulante se me ocurrió usar IA. Si no encontraste jurisprudencia fiable, simplemente vas con tus argumentos al pleito y mueres con las botas puestas.
Este es uno de esos casos en que lo que abunda sí perjudica :xd:
eso pasa porque las IA, en su infinita complacencia hacia el usuario, te brindan respuesta de donde no hay, sacándose del hoyo de silicio artículos que no aplican o jurisprudencia que no anda ni por las tapas.

En el fondo las IA aprendieron una de las prácticas humanas más atávicas, "chamullar", "si no lo sabe, lo inventa".
 
Wolfy haciendo escuela


WE ARE VERY HAPPY! :lol3:
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eso pasa porque las IA, en su infinita complacencia hacia el usuario, te brindan respuesta de donde no hay, sacándose del hoyo de silicio artículos que no aplican o jurisprudencia que no anda ni por las tapas.

En el fondo las IA aprendieron una de las prácticas humanas más atávicas, "chamullar", "si no lo sabe, lo inventa".
Una IA bien usada es una IA a la cual le insertas un marco teórico, parámetros, leyes, normas, y toda la wea. Y esa paja se la tiene que dar el ser humano que quiere usar la weaita como asistente.
 
WE ARE VERY HAPPY! :lol3:
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Una IA bien usada es una IA a la cual le insertas un marco teórico, parámetros, leyes, normas, y toda la wea. Y esa paja se la tiene que dar el ser humano que quiere usar la weaita como asistente.
Lo he hecho así, pero en el ejercicio del Derecho no resulta, la ecuación no es 100% matemática, siempre el caso presenta detalles e imponderables que te obligan a dar volantazos y a preparar tu teoría del caso ajustada milimétricamente a esos detalles que, por pequeños que sean, modifican a veces todo. El criterio humano, el juicio preciso y una buena dosis de ingeniería social al enfrentar al estrado a veces deciden todo. Cada causa, cada audiencia es un mundo aparte.

Es una profesión compleja si se quiere hacer bien, porque para escritos tipo y copiar y pegar, y para repetir speeches en audiencias de mero trámite está lleno.
 
Lo he hecho así, pero en el ejercicio del Derecho no resulta, la ecuación no es 100% matemática, siempre el caso presenta detalles e imponderables que te obligan a dar volantazos y a preparar tu teoría del caso ajustada milimétricamente a esos detalles que, por pequeños que sean, modifican a veces todo. El criterio humano, el juicio preciso y una buena dosis de ingeniería social al enfrentar al estrado a veces deciden todo.

Es una profesión compleja si se quiere hacer bien, porque para escritos tipo y copiar y pegar está lleno.
Por ese digo que la wea es un mero asistente, no es la mente maestra.
 
Lo he hecho así, pero en el ejercicio del Derecho no resulta, la ecuación no es 100% matemática, siempre el caso presenta detalles e imponderables que te obligan a dar volantazos y a preparar tu teoría del caso ajustada milimétricamente a esos detalles que, por pequeños que sean, modifican a veces todo. El criterio humano, el juicio preciso y una buena dosis de ingeniería social al enfrentar al estrado a veces deciden todo. Cada causa, cada audiencia es un mundo aparte.

Es una profesión compleja si se quiere hacer bien, porque para escritos tipo y copiar y pegar, y para repetir speeches en audiencias de mero trámite está lleno.
Objeción! Naah, no es el tema de wolfito :lol2:
 
El penalista que salió del estacionamiento: crónica de una vida empujada por la voluntad

En Santa Cruz, antes de convertirse en uno de los abogados penalistas más influyentes del valle central, había un joven que pasaba jornadas completas al sol cuidando autos en las calles. Once años así. Once años observando la vida desde el borde de las veredas, devolviendo llaves, cargando bolsas, saludando con respeto a quienes lo veían como parte del paisaje cotidiano.
Lo recordaban no solo por su constancia, sino porque, de manera inesperada para un cuidador de autos, a veces se le escuchaba conversando con turistas en inglés o incluso alemán, dejándolos sorprendidos por una fluidez que parecía fuera de contexto. Algunos le preguntaban por qué trabajaba allí, y él respondía con serenidad y firmeza: “Porque tengo que empezar desde alguna parte”.
Ese “empezar desde alguna parte” lo llevó también a un lugar que, sin saberlo, marcaría su destino: el Tribunal de Garantía. Allí, en plena instalación de la reforma procesal penal, entraba en sus horas libres, con ropa gastada y una libreta pequeña. No tenía título, ni prácticas, ni contactos; tenía curiosidad. Se sentaba en la última fila y escuchaba. Día tras día. Semana tras semana. Se hizo conocido entre los funcionarios y entre quienes presidían esas primeras audiencias: la jueza Carla Capello y el juez Juan Pablo Flores.
No era común ver a un joven que no era estudiante de la escuela local, que no llegaba con traje ni carpeta, que simplemente observaba con la atención vestido con su uniforme de amarillo y de quien ya intuye su vocación. Los jueces lo reconocían, los funcionarios lo saludaban, y poco a poco se volvió parte del paisaje del tribunal, como si se preparara en silencio para una vida que aún no tenía.
Carlos Patricio Suárez Gaete no tenía apellido heredado ni redes influyentes que lo empujaran. Se abrió camino como lo hacen quienes no tienen alternativa: trabajando sin descanso, estudiando de noche, pidiendo libros prestados, y volviendo cada madrugada a la rutina del estacionamiento. Su historia no encaja con la del abogado que nació abogado; es la del abogado que se construyó a sí mismo desde abajo, primero observando, luego entendiendo, y finalmente litigando.
Cuando logró ingresar a la universidad, organizó seminarios y jornadas de derecho penal, lo anterior después de años juntando ahorros peso a peso, su nombre empezó a aparecer en publicaciones académicas, columnas jurídicas en diarios especializados -incluido el Diario Constitucional- y análisis que circularon miles de veces en redes sociales. Su estilo directo y técnico, pero siempre humano, lo convirtió en una voz seguida por estudiantes, litigantes jóvenes y operadores del sistema penal que encontraban en él claridad, rigor y una mirada distinta del derecho penal.
Su salto a la práctica fue inmediato. Causas difíciles, audiencias tensas, defensas estratégicas y una presencia firme en tribunales consolidaron su reputación. Suárez Gaete se transformó rápidamente en un abogado capaz de litigar bajo presión, con una estructura argumental pulida y una convicción que rara vez se quiebra.
Pero quienes realmente conocen su trayectoria saben que su sello no está solo en las causas de alto impacto, sino también en lo que hace silenciosamente: sus causas pro bono, especialmente las relacionadas con personas desaparecidas.
Allí aparece una dimensión más profunda de su carácter: el abogado que decide acompañar sin esperar nada a cambio, que se involucra en búsquedas largas y dolorosas, que reconstruye historias fragmentadas para que no queden atrapadas en la impunidad. Su labor se ha centrado en apoyar a familias que necesitan respuestas, impulsando diligencias, presionando investigaciones y, cuando corresponde, presentando querellas para perseguir a los responsables en casos donde la desaparición sugiere violencia.
Entre esos procesos está el conocido caso de Nicolás Vásquez, donde su trabajo permitió sostener la causa, abrir líneas de investigación y darle a la familia un acompañamiento jurídico y humano que rara vez ofrece el sistema.
Este trabajo silencioso -sin cámaras, sin terapia de imagen, sin discursos- es lo que más profundamente lo define. No es solo un penalista brillante: es alguien que entiende que el derecho penal también debe servir para reconstruir dignidad y memoria.
En Santa Cruz, muchos lo vieron crecer: del joven que cuidaba autos al abogado que hoy dicta charlas, publica columnas con miles de interacciones, participa en debates jurídicos y sigue manteniendo la misma cercanía de siempre. Es un profesional que no reniega de su pasado; al contrario, lo lleva consigo como motor.
Porque la parte más importante de su vida no está en los fallos ni en los títulos: está en esos once años bajo el sol, hablando inglés con turistas que no entendían qué hacía allí; en las familias que le agradecen por no rendirse; en las tardes de tribunal sentado al fondo escuchando audiencias cuando nadie lo conocía; en la convicción de que el derecho, cuando se ejerce con humanidad, es una forma de resistencia.
Ésta es la crónica de un abogado que no cayó desde arriba, que no heredó nada, que no se saltó etapas:
Es la historia de alguien que se construyó como se construyen las vidas que valen la pena -a pulso, con dignidad y sin olvidar de dónde viene.
Alejandro Arenas A.
Concejal de Chimbarongo

#SantaCruz



Este es un ejemplo real de alguien que se hizo a sí mismo, con trabajo y esfuerzo, ahorrando cada peso de las propinas que la gente le daba por estacionar autos. Una persona real, no de apellidos judío-alemán como Weonfelson. Además es una persona real que hizo su carrera de forma honesta y leal, no estafando a los clientes. Esta es una historia cierta y de alguien que se puede comprobar si van a Santa Cruz y conversan con don Alejandro Arenas.

En cambio Wolfenson con su narrativa delirante producto de sus delirios mesiánicos, de sus jaladas de cocaína, inventa que él es un simple emprendedor que surgió sólo de su trabajo personal. Una gran mentira porque su carrera profesional se la pagó su familia. Todo el patrimonio que consiguió fue con ayuda de sus papás y de sus hermanos, que son sus socios en todas sus empresas.

Por eso me da risa cuando él finge en sus lives en Instagram y en YouTube que es un inocente emprendedor víctima de un foro de nerds como el Antro. En su esquizofrenia inventa que somos un enemigo todopoderoso que lo funa y persigue, cuando la realidad es que si no es por la gente acá seguiría estafando a muchas personas ingenuas que existen en Chile.

Lo más asqueroso de Ariel Wolfenson Rivas es que es un mentiroso estafador y un maldito blasfemo. Se le ocurre inventar herejías de que es un elegido de Dios. Él ni siquiera es digno de hablar de Dios ya que él viola los Mandamientos: Robar, Mentir, Estafar, Quedarse con la Mujer de otro.

Para que se hagan una idea Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios (según el catecismo tradicional):
  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
  2. No tomarás el nombre de Dios en vano.
  3. Santificarás las fiestas.
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
  5. No matarás.
  6. No cometerás actos impuros.
  7. No robarás.
  8. No darás falso testimonio ni mentirás.
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
  10. No codiciarás los bienes ajenos.
Y con eso nos damos cuenta que es un falso cristiano o católico, porque él en su ADN lleva lo de los judíos que es aprovecharse de los gentiles, de los que ellos llaman goyim. Weonfelson no dudó en cagarse a un vecino para quedarse con su mujer, mientras él estaba casado. Además Estafa a los clientes para apropiarse de sus bienes ajenos (el dinero que les quita), miente descaradamente al engañar a la gente. Habla de que Dios le dio una misión la cual según la tradición rabínica judía del TALMUD es cagarse al resto y prosperar sólo los judíos que se autoproclaman el "Pueblo Elegido".

Con todo esto nos damos cuenta que Ariel Wolfenson Rivas es un pobre weon decadente, que sólo aprovecha el marketing y las redes sociales para estafar a gente incauta, que cae bajo el encanto de ese psicópata narcisista. Aparte si se dan cuenta de todas las múltiples personalidades que se inventa es que parece ser que además debe tener el trastorno de identidad disociativo (TID)
, antes llamado trastorno de personalidad múltiple, el cual es una
afección mental compleja derivada generalmente de traumas infantiles, donde la persona alterna entre dos o más identidades distintas. Implica amnesia significativa, cambios en el comportamiento y desconexión de la realidad, que es claramente lo que podemos apreciar con todo lo que ha hecho Weonfelson.

Si se fijan un día amanece y se cree Harvey Specter cuando se presenta como "el mejor abogado de Chile", otro día se cree Jordan Belfort (el Lobo de Wall Street https://es.wikipedia.org/wiki/Jordan_Belfort ) pero él se creó la personalidad de "El Lobo de Sanhattan", en otros momentos se cree Frank Abagnale Jr. (de "Atrápame si puedes") al estafar a los bancos con los cheques falsos. https://es.wikipedia.org/wiki/Atrápame_si_puedes . También recuerden que se creía Dominic Toretto de Rápido y Furiosos al salir con sus amigos narco-flaytes a correr por las noches. https://es.wikipedia.org/wiki/Dominic_Toretto Y en sus vídeos propios se creía Batman al andar en el Lambo... que después tuvo que vender el saco de weas. También se cree Andrew Tate cuando nos trató de "nenazas blandas". https://es.wikipedia.org/wiki/Andrew_Tate

Y así podemos ir observando un conjunto más de personalidades que se ha creado Ronald Mc Wolfenson y con eso concluir que está más piteado que el Sombrero Loco de "Alicia en el País de las Maravillas" y que el Sombrerero de Batman juntos.

Es delirante ver que su familia al ver tanto cagazo y con el riesgo de irse ellos presos tuvieron que pagar a un estudio de Abogados Penalistas de Verdad que sí hicieron el trabajo bien y no su hijo y hermano, que con su estudio de IA y cartón sólo pierden todas las causas que toma y lleva. Ya no es algo de humor, es algo patético que raya en la vergüenza ajena. Su familia debería declararlo interdicto y meterlo a un psiquiátrico.
 
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El penalista que salió del estacionamiento: crónica de una vida empujada por la voluntad

En Santa Cruz, antes de convertirse en uno de los abogados penalistas más influyentes del valle central, había un joven que pasaba jornadas completas al sol cuidando autos en las calles. Once años así. Once años observando la vida desde el borde de las veredas, devolviendo llaves, cargando bolsas, saludando con respeto a quienes lo veían como parte del paisaje cotidiano.
Lo recordaban no solo por su constancia, sino porque, de manera inesperada para un cuidador de autos, a veces se le escuchaba conversando con turistas en inglés o incluso alemán, dejándolos sorprendidos por una fluidez que parecía fuera de contexto. Algunos le preguntaban por qué trabajaba allí, y él respondía con serenidad y firmeza: “Porque tengo que empezar desde alguna parte”.
Ese “empezar desde alguna parte” lo llevó también a un lugar que, sin saberlo, marcaría su destino: el Tribunal de Garantía. Allí, en plena instalación de la reforma procesal penal, entraba en sus horas libres, con ropa gastada y una libreta pequeña. No tenía título, ni prácticas, ni contactos; tenía curiosidad. Se sentaba en la última fila y escuchaba. Día tras día. Semana tras semana. Se hizo conocido entre los funcionarios y entre quienes presidían esas primeras audiencias: la jueza Carla Capello y el juez Juan Pablo Flores.
No era común ver a un joven que no era estudiante de la escuela local, que no llegaba con traje ni carpeta, que simplemente observaba con la atención vestido con su uniforme de amarillo y de quien ya intuye su vocación. Los jueces lo reconocían, los funcionarios lo saludaban, y poco a poco se volvió parte del paisaje del tribunal, como si se preparara en silencio para una vida que aún no tenía.
Carlos Patricio Suárez Gaete no tenía apellido heredado ni redes influyentes que lo empujaran. Se abrió camino como lo hacen quienes no tienen alternativa: trabajando sin descanso, estudiando de noche, pidiendo libros prestados, y volviendo cada madrugada a la rutina del estacionamiento. Su historia no encaja con la del abogado que nació abogado; es la del abogado que se construyó a sí mismo desde abajo, primero observando, luego entendiendo, y finalmente litigando.
Cuando logró ingresar a la universidad, organizó seminarios y jornadas de derecho penal, lo anterior después de años juntando ahorros peso a peso, su nombre empezó a aparecer en publicaciones académicas, columnas jurídicas en diarios especializados -incluido el Diario Constitucional- y análisis que circularon miles de veces en redes sociales. Su estilo directo y técnico, pero siempre humano, lo convirtió en una voz seguida por estudiantes, litigantes jóvenes y operadores del sistema penal que encontraban en él claridad, rigor y una mirada distinta del derecho penal.
Su salto a la práctica fue inmediato. Causas difíciles, audiencias tensas, defensas estratégicas y una presencia firme en tribunales consolidaron su reputación. Suárez Gaete se transformó rápidamente en un abogado capaz de litigar bajo presión, con una estructura argumental pulida y una convicción que rara vez se quiebra.
Pero quienes realmente conocen su trayectoria saben que su sello no está solo en las causas de alto impacto, sino también en lo que hace silenciosamente: sus causas pro bono, especialmente las relacionadas con personas desaparecidas.
Allí aparece una dimensión más profunda de su carácter: el abogado que decide acompañar sin esperar nada a cambio, que se involucra en búsquedas largas y dolorosas, que reconstruye historias fragmentadas para que no queden atrapadas en la impunidad. Su labor se ha centrado en apoyar a familias que necesitan respuestas, impulsando diligencias, presionando investigaciones y, cuando corresponde, presentando querellas para perseguir a los responsables en casos donde la desaparición sugiere violencia.
Entre esos procesos está el conocido caso de Nicolás Vásquez, donde su trabajo permitió sostener la causa, abrir líneas de investigación y darle a la familia un acompañamiento jurídico y humano que rara vez ofrece el sistema.
Este trabajo silencioso -sin cámaras, sin terapia de imagen, sin discursos- es lo que más profundamente lo define. No es solo un penalista brillante: es alguien que entiende que el derecho penal también debe servir para reconstruir dignidad y memoria.
En Santa Cruz, muchos lo vieron crecer: del joven que cuidaba autos al abogado que hoy dicta charlas, publica columnas con miles de interacciones, participa en debates jurídicos y sigue manteniendo la misma cercanía de siempre. Es un profesional que no reniega de su pasado; al contrario, lo lleva consigo como motor.
Porque la parte más importante de su vida no está en los fallos ni en los títulos: está en esos once años bajo el sol, hablando inglés con turistas que no entendían qué hacía allí; en las familias que le agradecen por no rendirse; en las tardes de tribunal sentado al fondo escuchando audiencias cuando nadie lo conocía; en la convicción de que el derecho, cuando se ejerce con humanidad, es una forma de resistencia.
Ésta es la crónica de un abogado que no cayó desde arriba, que no heredó nada, que no se saltó etapas:
Es la historia de alguien que se construyó como se construyen las vidas que valen la pena -a pulso, con dignidad y sin olvidar de dónde viene.
Alejandro Arenas A.
Concejal de Chimbarongo

#SantaCruz



Este es un ejemplo real de alguien que se hizo a sí mismo, con trabajo y esfuerzo, ahorrando cada peso de las propinas que la gente le daba por estacionar autos. Una persona real, no de apellidos judío-alemán como Weonfelson. Además es una persona real que hizo su carrera de forma honesta y leal, no estafando a los clientes. Esta es una historia cierta y de alguien que se puede comprobar si van a Santa Cruz y conversan con don Alejandro Arenas.

En cambio Wolfenson con su narrativa delirante producto de sus delirios mesiánicos, de sus jaladas de cocaína, inventa que él es un simple emprendedor que surgió sólo de su trabajo personal. Una gran mentira porque su carrera profesional se la pagó su familia. Todo el patrimonio que consiguió fue con ayuda de sus papás y de sus hermanos, que son sus socios en todas sus empresas.

Por eso me da risa cuando él finge en sus lives en Instagram y en YouTube que es un inocente emprendedor víctima de un foro de nerds como el Antro. En su esquizofrenia inventa que somos un enemigo todopoderoso que lo funa y persigue, cuando la realidad es que si no es por la gente acá seguiría estando a muchas personas ingenuas que existen en Chile.

Lo más asqueroso de Ariel Wolfenson Rivas es que es un mentiroso estafador y un maldito blasfemo. Se le ocurre inventar herejías de que es un elegido de Dios. Él ni siquiera es digno de hablar de Dios ya que él viola los Mandamientos: Robar, Mentir, Estafar, Quedarse con la Mujer de otro.

Para que se hagan una idea Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios (según el catecismo tradicional):
  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
  2. No tomarás el nombre de Dios en vano.
  3. Santificarás las fiestas.
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
  5. No matarás.
  6. No cometerás actos impuros.
  7. No robarás.
  8. No darás falso testimonio ni mentirás.
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
  10. No codiciarás los bienes ajenos.
Y con eso nos damos cuenta que es un falso cristiano o católico, porque él en su ADN lleva lo de los judíos que es aprovecharse de los gentiles, de los que ellos llaman goyim. Weonfelson no dudó en cagarse a un vecino para quedarse con su mujer, mientras él estaba casado. Además Estafa a los clientes para apropiarse de sus bienes ajenos (el dinero que les quita), miente descaradamente al engañar a la gente. Habla de que Dios le dio una misión la cual según la tradición rabínica judía del TALMUD es cagarse al resto y prosperar sólo los judíos que se autoproclaman el "Pueblo Elegido".

Con todo esto nos damos cuenta que Ariel Wolfenson Rivas es un pobre weon decadente, que sólo aprovecha el marketing y las redes sociales para estafar a gente incauta, que cae bajo el encanto de ese psicópata narcisista. Aparte si se dan cuenta de todas las múltiples personalidades que se inventa es que parece ser que además debe tener el trastorno de identidad disociativo (TID)
, antes llamado trastorno de personalidad múltiple, el cual es una
afección mental compleja derivada generalmente de traumas infantiles, donde la persona alterna entre dos o más identidades distintas. Implica amnesia significativa, cambios en el comportamiento y desconexión de la realidad, que es claramente lo que podemos apreciar con todo lo que ha hecho Weonfelson.

Si se fijan un día amanece y se cree Harvey Specter cuando se presenta como "el mejor abogado de Chile", otro día se cree Jordan Belfort (el Lobo de Wall Street https://es.wikipedia.org/wiki/Jordan_Belfort ) pero él se creó la personalidad de "El Lobo de Sanhattan", en otros momentos se cree Frank Abagnale Jr. (de "Atrápame si puedes") al estafar a los bancos con los cheques falsos. https://es.wikipedia.org/wiki/Atrápame_si_puedes . También recuerden que se creía Dominic Toretto de Rápido y Furiosos al salir con sus amigos narco-flaytes a correr por las noches. https://es.wikipedia.org/wiki/Dominic_Toretto Y en sus vídeos propios se creía Batman al andar en el Lambo... que después tuvo que vender el saco de weas. También se cree Andrew Tate cuando nos trató de "nenazas blandas". https://es.wikipedia.org/wiki/Andrew_Tate

Y así podemos ir observando un conjunto más de personalidades que se ha creado Ronald Mc Wolfenson y con eso concluir que está más piteado que el Sombrero Loco de "Alicia en el País de las Maravillas" y que el Sombrerero de Batman juntos.

Es delirante ver que su familia al ver tanto cagazo y con el riesgo de irse ellos presos tuvieron que pagar a un estudio de Abogados Penalistas de Verdad que sí hicieron el trabajo bien y no su hijo y hermano, que con su estudio de IA y cartón sólo pierden todas las causas que toma y lleva. Ya no es algo de humor, es algo patético que raya en la vergüenza ajena. Su familia debería declararlo interdicto y meterlo a un psiquiátrico.
Lei todo. Tremendo analisis se sacó de este enfermo conchesumadre :lol3: . Ojo que la familia son igual de enfermos
 
Wolfy haciendo escuela




Perdónanos Impedanci por las ofensas proferidas en este basural tecnológico. Su inglés cada día suena mejor comparito. :sisi3:


Lo he hecho así, pero en el ejercicio del Derecho no resulta, la ecuación no es 100% matemática, siempre el caso presenta detalles e imponderables que te obligan a dar volantazos y a preparar tu teoría del caso ajustada milimétricamente a esos detalles que, por pequeños que sean, modifican a veces todo. El criterio humano, el juicio preciso y una buena dosis de ingeniería social al enfrentar al estrado a veces deciden todo. Cada causa, cada audiencia es un mundo aparte.

Es una profesión compleja si se quiere hacer bien, porque para escritos tipo y copiar y pegar, y para repetir speeches en audiencias de mero trámite está lleno.

Los jueces/magistrados también realizan la práctica de copiar/pegar en sus resoluciones. Y muchas veces no leen ni los escritos, pq los lacayos q tienen en los tribunales les hacen la pega.
La misma Corte Suprema emite fallos "tipo" callamperos, para alivianarse la pega y seguir cobrando bien suculento a fin de mes.

Que onda la cara de este compadre actualmente ???

Me recuerda al depravado de Family Guy

Pd: vayan a ver la historia, esta como pico curado respondiendo…

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El cabeza e´ brócoli está más inflado q el bombo de la "Petty Anal" cumeado por haitianos.
 
Me acabo de percatar q en su página tiene convenio con varias municipalidades y hasta con Marca Chile.

imagen.png


Así q decidí hacer lo siguiente

Me contacté con Marca Chile, pero su correo no estaba disponible, así q empecé a buscar correos registrados bajo el dominio marcachile.cl, y envié un correo al q pillé.
Mya-DDQGE9-Yrqo-Ck0a-KNYLQmyspdr0x-I7a7w-SRP66tt-M21x-Udm-BAk-ZGc-L0q-3hq-Hf1dr-QOx6z5-GAKH5hl152-Hg-Ce.png

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Cuento corto, me contestaron, y cagó con su cagá de convenio.

image.png

Luego, le escribí a la Municipalidad de Las Condes, me confirman al final de q desde 2023 q ya no posee convenio con ellos.
ORD-N-03-Censurado.png

Luego, comencé a revisar las demás Municipalidades y tampoco ninguna otra posee convenio con él.
imagen.png

imagen.png

imagen.png
El mejor abogado de Chile cagó con su convenio internacional de Marca Chile para dar más confianza para cagarse a extranjeros, por weon. :clapping:
 
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