Había un matrimonio de negros que a sus 35 años de casados aún llevaban una vida sexual bastante activa, con una considerable cantidad de hijos, a los que se sumaría otro más dentro de poco. Llegó el día del parto, la negra dio a luz un negrito perfectamente normal, sólo que sus cabellos eran de un vivo color rojizo. El marido, lejos de alegrarse por esto, se enfureció con su señora y comenzó a gritarle ¡¡MALA MUJER, TÚ ME ENGAÑAS, ESTO SE ACABÓ!! La negra entre lágrimas le juraba y rejuraba que nunca le había sido infiel, hasta que el otro aceptó ir con ella a la consulta del médico para ver qué tenía que decir este al respecto. Las pruebas de ADN arrojaron como resultado que el hijo colorín era efectivamente de nuestro protagonista, el cual más tranquilo le preguntó al doctor el porqué del color de cabello de su último retoño, comenzando el siguiente diálogo:
- D: ¿Cuántos años de matrimonio llevan?
- N: 35.
- ¿Cuántos hijos tienen?
- 48.
- ¿Con qué frecuencia mantienen relaciones sexuales?
- Unas 20 veces al día.
- Aaaah, ya sé qué es lo que ocurre.
- ¿Qué es, doctor?
Y este le dice:
- D: ¿Cuántos años de matrimonio llevan?
- N: 35.
- ¿Cuántos hijos tienen?
- 48.
- ¿Con qué frecuencia mantienen relaciones sexuales?
- Unas 20 veces al día.
- Aaaah, ya sé qué es lo que ocurre.
- ¿Qué es, doctor?
Y este le dice:
¡USTED TIENE LA PICHULA OXIDADA!





