Acaba de hablar el dueño del restorán donde pillaron al Maginho.
Asegura, y con respaldo de grabaciones, que los 2 salieron sobrios. Perfectamente pudieron seguir tomando en la casa de ella.
Yo no sé, creo que la minuta de poner los restoranes peruanos en el foco conspirativo, es absurdo. Ningún restorán donde va gente conocida todos los días se querrá hacer mala prensa de que los clientes se les curan y dan jugo. Mucho menos andar drogando clientes. Estos restoranes pertenecen a cadenas y los peruanos jamás se arriesgarían a que los clausuren. Según ellos, si un cliente pide otra copa tamaño catedral, el garzón le advierte que se cuide, que ya está tomando mucho, etc; y si ya pide un 4º trago, le exige que si no pide un plato contundente de comida, no le venderán.