Al final se filtró la charla completa. No pasó ninguna wea, si hubiesen estado "amenazados" hubiesen estado callados. Lo más probable es que estaban enojados con la Argentinofobia, casi en ningún país del mundo los apoyaban, o quizá estaban enojados porque el árbitro era de la UEFA y de hecho, no les cobró varios piscinazos que eran una de las principales estrategias para ganar partidos. Fin, no debieron estar nunca en la final (0 tiros al arco en 120 minutos) pero por Messi Marketing o hacer un "equilibrio" entre la UEFA y la Conmebol, la FIFA se prestó para esto, al final les soltaron la mano y quedó claro que esta Argentina no es más que la de Corea-Japón.