Muy bueno y muy real !!!
El viejo cura párroco yacía enfermo muriendo en un hospital
de la Patagonia chilena, al sur del mundo. Por años, había
servido fielmente a sus feligreses, gente buena, modesta y
aislados de la civilización.
Una tarde, sintiendo sus fuerzas desfallecer, hizo señas a
su enfermera para que se acercara:
- "Sí, Padre", dijo la enfermera acercándose a su oído.
- "Yo realmente quisiera ver a la Sra. Presidenta Michelle y
a Don Ricardo antes de morir", susurró el cura, algo cansado.
- "Veré qué puedo hacer por Ud., Padre", respondió la
enfermera.
La enfermera transmitió la última voluntad del cura al
ministerio de Salud, quien tramitó ante la Presidenta y
don Ricardo y esperó la respuesta.
Pronto el aviso llegó y ambos personajes estaban gustosos
de visitar al cura.
En el camino al hospital, Michelle le dice a Ricardo: -
"Yo no sé por qué el viejo cura quiere vernos, pero seguro
me va a ayudar a mejorar nuestra imagen con la Iglesia.
Siempre andamos a tirones con ellos".
Ricardo estuvo de acuerdo con ella, era una gran cosa para
ellos, una vez que sacaran una declaración de prensa
sobre la visita.
Cuando llegaron a la habitación, el viejo cura tomó la mano
a Ricardo con su derecha y la mano de Michelle con su
izquierda.
Hubo un momento de silencio y una mirada de serenidad en
la cara del viejo cura.
Finalmente, Ricardo habló. - "Padre, de todas las personas
que podría haber elegido, por qué nos eligió a nosotros para
estar a su lado en este final..."
El viejo cura lentamente respondió: - "Siempre he tratado
de moldear mi Vida siguiendo a la de nuestro Señor Jesucristo"
- "Amén", dijo Ricardo.
- "Amén", dijo Michelle.
El viejo cura continuó...
- "El murió entre dos ladrones mentirosos. Yo quisiera
hacer lo mismo."
¡¡¡¡¡ AMÉN !!!!
El viejo cura párroco yacía enfermo muriendo en un hospital
de la Patagonia chilena, al sur del mundo. Por años, había
servido fielmente a sus feligreses, gente buena, modesta y
aislados de la civilización.
Una tarde, sintiendo sus fuerzas desfallecer, hizo señas a
su enfermera para que se acercara:
- "Sí, Padre", dijo la enfermera acercándose a su oído.
- "Yo realmente quisiera ver a la Sra. Presidenta Michelle y
a Don Ricardo antes de morir", susurró el cura, algo cansado.
- "Veré qué puedo hacer por Ud., Padre", respondió la
enfermera.
La enfermera transmitió la última voluntad del cura al
ministerio de Salud, quien tramitó ante la Presidenta y
don Ricardo y esperó la respuesta.
Pronto el aviso llegó y ambos personajes estaban gustosos
de visitar al cura.
En el camino al hospital, Michelle le dice a Ricardo: -
"Yo no sé por qué el viejo cura quiere vernos, pero seguro
me va a ayudar a mejorar nuestra imagen con la Iglesia.
Siempre andamos a tirones con ellos".
Ricardo estuvo de acuerdo con ella, era una gran cosa para
ellos, una vez que sacaran una declaración de prensa
sobre la visita.
Cuando llegaron a la habitación, el viejo cura tomó la mano
a Ricardo con su derecha y la mano de Michelle con su
izquierda.
Hubo un momento de silencio y una mirada de serenidad en
la cara del viejo cura.
Finalmente, Ricardo habló. - "Padre, de todas las personas
que podría haber elegido, por qué nos eligió a nosotros para
estar a su lado en este final..."
El viejo cura lentamente respondió: - "Siempre he tratado
de moldear mi Vida siguiendo a la de nuestro Señor Jesucristo"
- "Amén", dijo Ricardo.
- "Amén", dijo Michelle.
El viejo cura continuó...
- "El murió entre dos ladrones mentirosos. Yo quisiera
hacer lo mismo."
¡¡¡¡¡ AMÉN !!!!



bueno el chiste